Venezuela

Ex marine acusado de terrorismo por Maduro entra al tablero político entre EEUU y Venezuela

Más de nueve meses después que fue detenido y encarcelado en Venezuela, el ex marine estadounidense Matthew Heath tiene previsto comparecer ante un juez el jueves.

El hombre oriundo de Tennessee fue arrestado en Venezuela el pasado 10 de septiembre y acusado de terrorismo, alegación que su familia niega rotundamente.

Su arresto se produjo cuatro meses después que un pequeño grupo de militares insurgentes venezolanos entrenados por ex soldados estadounidense protagonizaran un fallido intento por derrocar al régimen del gobernante Nicolás Maduro. Seis de los venezolanos que pretendían liberar al país murieron y decenas de sus compañeros en armas fueron arrestados, incluyendo dos ex boinas verdes que fueron sentenciados a 20 años de prisión.

“Tenemos fe en la inocencia de Matthew y entendemos que está siendo utilizado como un peón por el gobierno venezolano para conseguir algún tipo de concesión por parte del gobierno de Estados Unidos,” dijo Trudy Rutherford, una tía de Heath, en un pronunciamiento por escrito enviado a el Miami Herald, el Nuevo Herald y a la oficina en Washington de la cadena McClatchy.

Aun cuando la familia de Heath ha sido notificada del procedimiento legal del jueves, ellos dijeron no tener idea de lo que podría suceder allí y pidieron clemencia para el estadounidense.

“Nosotros instamos a los presidentes Biden y Maduro para que hagan todo lo que puedan para devolver a un hombre inocente a su hijo de 12 años, a su madre Connie y a su padre Bobby”, declaró el pronunciamiento de la familia que reside en el área de Knoxville.

Difíciles condiciones

Recluido bajo aislamiento casi total, Heath logró reunirse el martes con su abogado, aún cuando no está claro que lograron discutir o las condiciones en que se encuentra tras un largo período de aislamiento.

Heath había comparecido en febrero en una audiencia previa, donde habló sobre las condiciones de cautiverio.

En declaraciones brindadas a la estación de televisión local WABE, la madre de Heath, Connie Haynes dijo que se había enterado de esa audiencia después que había ocurrido, y que el ex militar estadounidense declaró que había sido maltratado.

“Lo han torturado, le pusieron bolsas de plástico en la cabeza, le aplicaron descargas eléctricas, lo golpearon en numerosas ocasiones... esto se prolongó durante ocho días”, dijo al canal de televisión. La familia continúa recaudando fondos para su defensa.

Fuentes judiciales venezolanas, que hablaron bajo condición de anonimato temiendo por su seguridad, se negaron a comentar sobre el caso altamente sensible, excepto para decir que Heath estaba siendo procesado por el régimen de Maduro como un caso de terrorismo.

Las fuentes declararon nerviosamente que incluso preguntar sobre el estado del caso podría conducir a que un fiscal sea llevado ante un funcionario de inteligencia para ser interrogado.

El régimen de Maduro presentó el arresto de Heath como un caso de terrorismo desde el principio, anunciando que había interrumpido una operación encubierta para sabotear plantas de energía e instalaciones petroleras en un intento por desestabilizar al gobierno.

“No hay evidencia que respalde eso”, dijo la madre de Heath a la estación de televisión local en febrero.

Al anunciar su arresto ante el mundo, el fiscal general del régimen, Tarek William Saab, describió a Heath como un mercenario que fue capturado en posesión de varios elementos que lo conectaban con la Agencia Central de Inteligencia. “Se encontró a un ciudadano estadounidense y presunto soldado militar realizando actividades de espionaje para desestabilizar el territorio venezolano”, dijo.

La administración Biden declinó comentar sobre los detalles del caso en Venezuela, pero dijo que está siguiendo los eventos de cerca.

“El bienestar y la seguridad de los ciudadanos estadounidenses en el extranjero es una de las más altas prioridades del Departamento de Estado”, dijo un alto funcionario de la administración. “Conocemos los informes del arresto y posterior encarcelamiento de un ciudadano estadounidense en Venezuela. Debido a consideraciones de privacidad, no tenemos más comentarios”.

Entre los desafíos que enfrentan los esfuerzos diplomáticos y de la familia para conseguir la libertad del ex militar estadounidense está el hecho de que la administración Trump reconoció al legislador Juan Guaidó como el verdadero líder de Venezuela. Eso dificulta negociar con el ahora desconocido régimen de Maduro, que aún mantiene un firme control del poder.

Boleita

Heath, que cumplirá 40 años en julio, se encuentra detenido en la sede de la DGCIM Boleita, un edificio de cinco pisos ubicado entre un banco y un edificio industrial en una avenida poco transitada de Caracas.

Las celdas de reclusión están en uno de los dos sótanos del edificio, adaptado inicialmente para servir como área temporal de reclusión mientras los agentes de inteligencia realizaban sus averiguaciones.

Pero en los últimos tiempos, las instalaciones en Boleita comenzaron a ser usadas como un centro de reclusión de más largo plazo para prisioneros políticos y militares de alto valor, dijo el ex teniente de la Fuerza Aérea venezolana Nelson Rincón, quien trabajó en el edificio como agente de inteligencia y quien fue recluido allí por algunos días tras romper con el régimen.

“Ahora se utiliza como centro de retención y hay algunos que llevan más de cinco años retenidos allí”, dijo Rincón, quien hoy vive exiliado en Florida. “Por lo general, estas celdas no tienen un lugar para que los prisioneros duerman, y solo se les permite salir del sótano durante una hora al día para recibir un poco de sol”.

Rincón llegó a escuchar sobre casos de tortura durante los cuatro años que trabajó allí y dijo que él mismo fue golpeado en Boleita cuando fue arrestado en 2012 por desobedecer una orden. Poco después desertó y huyó a los Estados Unidos.

Las denuncias de tortura fueron posteriormente denunciadas por una misión de investigación designada por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU para indagar sobre las denuncias sobre violaciones de derechos humanos en Venezuela en el 2016.

En su informe final, la misión dijo que encontró “motivos razonables para creer” que las fuerzas de seguridad en Venezuela “planearon y ejecutaron graves violaciones de derechos humanos”, incluyendo la tortura de disidentes políticos.

Tablero de ajedrez

Heath parece ser uno de seis presos “políticos” que aún quedan allí, siendo los otros cinco ex oficiales militares venezolanos.

Varias personas con conocimiento sobre las instalaciones dijeron que las celdas han sido vaciadas en gran parte debido a las recurrentes denuncias de violaciones de los derechos humanos.

Heath es uno de al menos nueve ciudadanos o residentes estadounidenses que han sido detenidos por el régimen. El negociador privado de rehenes Bill Richardson, ex embajador de la ONU, está tratando de obtener su liberación.

Pero pocos esperan que Heath reciba algo más que una sentencia de prisión por parte del gobierno de Maduro.

La comparecencia prevista de Heath ante el tribunal se producirá un día después de una cumbre suiza entre el presidente Joe Biden y el líder ruso Vladimir Putin. El apoyo de Rusia a Maduro ha sido una piedra en el zapato en las difíciles relaciones entre los dos países.

Heath, quien participó en las guerras de Irak y Afganistán, efectivamente se ha convertido en una ficha de negociación entre la administración Biden y Venezuela.

Además de Heath y de los dos ex boinas verdes capturados, Airan Berry y Luke Denman, Venezuela también tienen en reclusión a los denominados Seis de Citgo, altos ejecutivos de la refinería con sede en Houston, que hasta hace poco había sido propiedad mayoritaria del régimen.

Los seis ejecutivos recibieron sentencias de entre ocho y 13 años por presuntamente conspirar para defraudar a la compañía en una operación de refinanciación de bonos valorada en unos $4,000 millones. Los hombres fueron arrestados poco después de llegar a Caracas para participar en una reunión de emergencia a la que habían sido convocados.

Maduro esperaba inicialmente que los estadounidenses capturados pudieran ser canjeados a cambio de favores puntuales, incluyendo el levantamiento de las sanciones personales contra altos funcionarios del régimen, o la prohibición a terceros de vender diésel a Venezuela.

Pero recientemente, Venezuela señaló lo que realmente quiere obtener de Estados Unidos es que ponga fin a sus intentos por extraditar a Estados Unidos al empresario colombiano Alex Saab.

Saab, nacido en Colombia, ha ocupado varios puestos cuasi diplomáticos para el régimen de Maduro y es buscado en Estados Unidos por lavado de dinero. El Departamento de Justicia también ha presentado cargos por tráfico de drogas contra Maduro y su círculo íntimo.

Saab, quien no está relacionado con el fiscal general venezolano con el mismo apellido, está luchando contra la extradición en Cabo Verde, una nación de África Occidental. El Tribunal Supremo del país aprobó su extradición en marzo, pero el fallo fue apelado ante un tribunal constitucional.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de junio de 2021, 4:17 p. m. with the headline "Ex marine acusado de terrorismo por Maduro entra al tablero político entre EEUU y Venezuela."

Antonio Maria Delgado
el Nuevo Herald
Galardonado periodista con más de 30 años de experiencia, especializado en la cobertura de temas sobre Venezuela. Amante de la historia y la literatura.
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