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Trump niega estar “desesperado” por alcanzar un acuerdo con Irán

Un cañón de artillería israelí dispara proyectiles hacia el sur del Líbano desde una posición en la Alta Galilea, en el norte de Israel, cerca de la frontera, el jueves 26 de marzo de 2026. El Líbano se vio arrastrado a la guerra en Oriente Medio el 2 de marzo, cuando el grupo Hezbolá —respaldado por Irán— lanzó cohetes hacia Israel en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes que acabaron con la vida del líder supremo iraní el 28 de febrero.
Un cañón de artillería israelí dispara proyectiles hacia el sur del Líbano desde una posición en la Alta Galilea, en el norte de Israel, cerca de la frontera, el jueves 26 de marzo de 2026. El Líbano se vio arrastrado a la guerra en Oriente Medio el 2 de marzo, cuando el grupo Hezbolá —respaldado por Irán— lanzó cohetes hacia Israel en respuesta a los ataques estadounidenses e israelíes que acabaron con la vida del líder supremo iraní el 28 de febrero. AFP via Getty Images

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, negó este jueves que esté desesperado por alcanzar un acuerdo para poner fin a la guerra en Oriente Medio, y aseguró que Irán está dispuesto a negociar pese a la fría acogida a su plan de paz.

Su enviado especial Steve Witkoff aseguró que existen “fuertes indicios” sobre la “posibilidad” de un acuerdo con los iraníes y confirmó que Washington sometió a Irán un plan de cese de hostilidades en 15 puntos, a través de Pakistán, que actúa de mediador.

Trump rechazó que esté buscando una vía de escape, mientras los precios del petróleo se disparan y aumenta la presión política para evitar el tipo de guerra prolongada en Oriente Medio que él mismo ha desdeñado en el pasado.

“Hoy leí una noticia que decía que estoy desesperado por lograr un acuerdo”, dijo Trump a los periodistas en su primera reunión de gabinete desde el inicio de la guerra el 28 de febrero por un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel a Irán.

“Es todo lo contrario. No me importa”, aseguró.

Durante la reunión televisada de 90 minutos en la Casa Blanca, Trump osciló entre amenazas reiteradas de “aniquilar” a Irán y afirmaciones de que estaba a punto de capitular.

“Quieren lograr un acuerdo. La razón por la que quieren lograr un acuerdo es que han quedado hechos mierda”, dijo.

“Calculamos que nos tomaría aproximadamente de cuatro a seis semanas cumplir nuestra misión. A los 26 días, estamos extremadamente, realmente, muy avazandos”, recalcó Trump.

En su plataforma Truth Social había exhortado a los iraníes a tomarse “en serio” las negociaciones “antes de que sea demasiado tarde.

El republicano también reveló qué es el misterioso “regalo” iraní que mencionó por primera vez el martes: Teherán ha prometido permitir el paso de “ocho grandes petroleros” y terminó dejando pasar “10 barcos”.

Un gesto, según Trump, que demuestra que Washington “negocia con las personas adecuadas” en Irán.

Pero sobre el terreno los combates continúan y Washington deja todas las puertas abiertas, hasta el punto de que Trump considera una “opción” tomar el control del petróleo iraní al término de la guerra.

Oficialmente, Irán desmiente las negociaciones para poner fin a la contienda bélica, pero extraoficialmente se filtra información que lo contradice.

La agencia iraní Tasnim, que cita a una fuente anónima, asegura que la república islámica contestó a una propuesta estadounidense de 15 puntos para poner fin a la guerra que le hizo llegar Pakistán y ahora espera “que la otra parte se pronuncie”.

Irán respondió con una contrapropuesta de cinco puntos, según la fuente citada por Tasnim.

Cinco condiciones

Las cinco condiciones son: el fin de la “agresión”, el establecimiento de un mecanismo que garantice que ni Israel ni Estados Unidos reanudarán la guerra, una compensación financiera y el fin de las hostilidades en todos los frentes, que implicaría que Israel deje de luchar contra Hezbolá en el Líbano y, posiblemente, contra Hamás en Gaza.

La fuente también afirmó que Irán busca que se reconozca su soberanía sobre el estrecho de Ormuz.

Se desconoce el contenido exacto del plan estadounidense.

La apertura de Estados Unidos a un acuerdo choca con Israel, que está determinado a seguir con su ofensiva.

Israel anunció haber “eliminado” en un ataque aéreo al jefe de la Marina de los Guardianes de la Revolución iraníes, Alireza Tangsiri.

Le acusa de ser “directamente responsable” del bloqueo del estrecho de Ormuz, que disparó el precio del petróleo y amenaza a la economía mundial.

Desde el inicio del conflicto bélico el 28 de febrero, Israel ha anunciado la muerte de varios altos cargos iraníes, incluido el exlíder supremo Alí Jamenei.

Ataques a “gran escala”

Irán, bajo bombardeos casi diarios, fue blanco el jueves de lo que el ejército israelí describió como “una serie de ataques a gran escala”.

Los medios iraníes informaron de ataques estadounidenses e israelíes en las ciudades de Isfahan y Shiraz (ambas en el centro), Bandar Abás (sur) y Tabriz (noroeste), así como en Mashhad y Birjand, hacia la frontera afgana.

En Qeshm, una isla iraní en el Golfo, un habitante contó a la AFP a través de Telegram sus dudas sobre la guerra.

“El sufrimiento de la gente, la pobreza y la opresión política han empeorado cada año”, dijo Sadeq, de 42 años.

“No creo que la guerra sea la solución a estas condiciones, pero terminarla tampoco cambiará mucho para nosotros”, dijo. “Nuestra guerra más grande es con la república islámica”.

Irán también ha atacado a las naciones del Golfo a las que acusa de servir como plataformas de lanzamiento para los ataques estadounidenses.

El jueves se registraron dos muertos por escombros de un misil balístico iraní interceptado cerca de Abu Dabi, y hubo lanzamientos de drones contra Arabia Saudita y Kuwait.

Como cada día los precios del crudo oscilan en función de las noticias. Esta vez los mensajes vacilantes sobre las negociaciones los empujaron al alza.

En otro frente, Líbano, arrastrado a la guerra el 2 de marzo tras ataques del grupo proiraní Hezbolá a Israel, los bombardeos no remiten, con al menos cinco muertos.

El ejército israelí afirmó haber matado además a 700 miembros de Hezbolá desde ese día y anunció la muerte “en combate” de un soldado en el sur de Líbano.

Según las cifras del gobierno libanés, 1,094 personas han muerto desde que se reanudó la guerra, entre ellas 121 niños. Esto le ha llevado a presentar una denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU por los ataques israelíes.

Esta historia fue publicada originalmente el 26 de marzo de 2026, 2:59 p. m..

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