Socialista Pedro Sánchez fracasa en intento de encabezar el gobierno de España
No hubo fumata blanca. El socialista Pedro Sánchez requería el viernes del milagro de una abstención de la izquierda que no se materializó. En la segunda votación para intentar formar gobierno necesitaba de una mayoría simple pero logró solamente 131 votos a favor –90 socialistas, 40 de Ciudadanos y uno de Coalición Canaria—por 219 en contra. De esta manera, Sánchez se convirtió en el primer candidato a la jefatura del Gobierno que fracasa tras dos intentos de votación de investidura en el parlamento español.
“Siento en el alma que no haya gobierno en España por el bloqueo de PP (Partido Popular) y de Podemos”, declaró Sánchez, tras conocerse el resultado.
El dirigente del Partido Socialista Obrero Español (PSOE) acusó al líder de Podemos, Pablo Iglesias, de ser “el responsable de que Mariano Rajoy siga en el gobierno” y advirtió que “en democracia uno es lo que vota”.
En su intervención parlamentaria, Sánchez pidió el “sí al cambio” y reclamó el voto contra Rajoy, jefe del gobierno en funciones y líder del PP. El dirigente socialista aseguró que su “único fracaso habría sido rechazar la investidura” y arremetió contra Rajoy por haber declinado esta responsabilidad. Coincidió en este sentido con Albert Rivera, líder de Ciudadanos, quien incluso acusó al dirigente del PP “de poner en jaque el papel institucional del Rey por decirle que no a intentar la investidura”.
El actual jefe de gobierno sigue escudándose en que no contaba con apoyos suficientes, debido al rechazo al diálogo del PSOE, que se niega a apoyar un gobierno encabezado por Rajoy. El PP fue la primera fuerza política en las elecciones del 20 de diciembre con más de siete millones de votos y cuenta con 123 escaños. Su liderazgo en votos lo lleva a reclamar una gran coalición, a la alemana, junto al PSOE y Ciudadanos, pero con Rajoy al frente.
Rajoy calificó el intento de Sánchez de someterse a la investidura de “farsa”. Recordó que la aritmética era clara y ponía en evidencia desde antes de las votaciones que Sánchez no contaba con apoyos suficientes. Acusó al líder socialista de “sectarismo” al llamar al voto en su contra como única forma de sumarse a las fuerzas a la izquierda del PSOE. Y fue más allá, al acusar a Sánchez de “poner las instituciones al servicio de su supervivencia”, lo que calificó como “corrupción”.
La sesión fue bronca, con constantes llamamientos al orden del presidente del Parlamento, Patxi López. Muchos denunciaron la falta de autoridad de López, socialista, a quien el PP ha decidido hacerle imposible la vida parlamentaria.
Iglesias, que empezó y terminó su intervención hablando de su beso en los labios con el líder de En Común Podemos, Xavier Domenech, que fue la imagen de la sesión del miércoles, insistió en que tiene “la mano tendida” hacia los socialistas. Con sentido del humor, aludió al amor, quizá posible aún, entre Sánchez y él.
En la primera votación, Iglesias atacó a un tótem del PSOE, el ex presidente Felipe González, al que acusó de de tener “el pasado manchado de cal viva”, en alusión a su supuesta relación con la guerra sucia contra los terroristas de ETA. González había desaconsejado previamente cualquier pacto con Podemos y sus confluencias. Socialistas y Podemos parecen cada vez más alejados, especialmente tras ese ataque a González, y la negativa de la formación de Iglesias a Sánchez.
“Atrévase, señor Sánchez, a ser el presidente de un gobierno progresista. No es posible la cuadratura del círculo… Y tenga en cuenta que hay fuerzas políticas catalanas que no son monstruos y quieren que el PP no siga gobernando”, dijo Iglesias en su intervención. El líder de Democracia y Libertad, Francesc Homs, puso sobre la mesa incluso su apoyo a la investidura a cambio de que hubiera referéndum en Cataluña.
En el frente del centroderecha también se percibe alta tensión. En la primera sesión del miércoles, Rivera llamó a la rebelión de los diputados del PP contra Rajoy. “¿Alguien que no ha sido capaz de limpiar su casa puede abanderar un pacto contra la corrupción? No nos creemos que vaya a ser capaz”, sentenció Rivera, quien en una encuesta de Metroscopia destaca como el mejor orador de la primera sesión.
Rivera continuó el viernes sus diatribas contra Rajoy, a quien tildó de “perezoso” por no leerse las 200 reformas que contiene el acuerdo entre Ciudadanos y el PSOE. “Van a votar juntos los que quieren romper España y los que quieren que se pudra”, dijo Rivera que recordó que el rechazo a Sánchez “abre un periodo de incertidumbre y de bloqueo”.
La única sorpresa fue el cambio de voto de Coalición Canaria, que finalmente dijo sí a Sánchez, que así logró 131 votos favorables, muy lejos de la mayoría necesaria. Aún quedan 60 días para conjugar el verbo pactar. Si no hay gobierno el 3 de mayo, los españoles volverán a las urnas antes de irse de vacaciones.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de marzo de 2016, 3:23 p. m. with the headline "Socialista Pedro Sánchez fracasa en intento de encabezar el gobierno de España."