Papeles de Panamá: ante el divorcio, los ricos ocultan sus fortunas
Christopher Williams llevaba esperando 90 minutos en la oficina de una compañía de giras en helicóptero en la isla hawaiana de Kauai, mientras mantenía un ojo vigilante en el estacionamiento del aeropuerto en la planta baja.
En sus manos sostenía papeles judiciales, listos para ser entregados a un multimillonario ruso enredado en un agresivo juicio de divorcio. Llevaba oculta una pequeña cámara de video para grabar el momento.
De pronto, Williams vio su oportunidad. Abrió la puerta y se lanzó corriendo escaleras abajo y atravesó la calle hacia un convoy de carros SUV blancos. En uno de esos vehículos viajaba Dmitri Rybolovlev, magnate minero cuya esposa Elena alegaba que él estaba ocultando dinero que ella reclamaba en el divorcio.
“Para Dmitri”, dijo Williams mientras lanzaba los documentos judiciales por la ventanilla abierta del lado del conductor sobre las piernas de uno de los choferes del multimillonario. Miró a los ojos a Rybolovlev mientras el chofer pisaba el acelerador para marcharse a toda velocidad.
“¡Entregado!”, gritó Williams, sin aliento.
La persecución de Williams fue sólo un episodio en una caza global de activos en uno de los divorcios más encarnizados del mundo. La misma ilustra los extremos a los que los cónyuges, sus abogados y los rastreadores profesionales pueden llegar en busca de fortunas escondidas en paraísos fiscales, en complejas redes de compañías y fideicomisos.
Un esposo deshonesto es un estafador tanto como lo es Bernard Madoff
Martin Kenney
especialista de recuperación de activos en Islas Vírgenes BritánicasLos detalles de la batalla del divorcio de Rybolovlev –y muchos otros– están contenidos en archivos secretos obtenidos por el Consorcio Internacional de Periodistas Investigativos (ICIJ), el periódico alemán Süddeutsche Zeitung y otros asociados noticiosos que incluyen a McClatchy y sus 29 organizaciones noticiosas. Los más de 11 millones de documentos ofrecen datos que iluminan un oscuro universo alternativo donde algunas personas se refugian para jugar usando reglas diferentes, y el de una firma que hace posible dicha conducta.
“Un esposo deshonesto es un estafador tanto como lo es Bernard Madoff”, dijo Martin Kenney, especialista de recuperación de activos en las Islas Vírgenes Británicas que ha trabajado en nombre de esposas de Rusia, el Reino Unido, Suiza y Estados Unidos. “Estas compañías y fundaciones offshore… son instrumentos en un juego de ocultaciones”.
En el centro de la batalla legal de Elena Rybolovleva estaba la alegación de que su esposo –considerado por Forbes como el 14avo hombre más rico de Rusia– había usado paraísos fiscales para ayudarse a ocultar bienes raíces y otros activos.
Los documentos entregados por Williams ese día se centraban en el penthouse de Rybolovlev en Nueva York, valorado en $88 millones, una compra que según Elena violó una orden de congelar sus archivos emitida por un tribunal suizo.
Pero en otras partes había tesoros más grandes en juego. En las Islas Vírgenes Británicas se usó una compañía fachada para comprar obras de arte por valor de $650 millones con la ayuda de Mossack Fonseca & Co., un bufete de abogados radicado en Panamá que se especializa en crear compañías offshore.
Durante décadas, cónyuges –casi siempre hombres– han solicitado a Mossack Fonseca que los ayude a proteger activos contra sus esposas, de acuerdo con los archivos. Y Mossack Fonseca ha aceptado sin dudarlo mucho.
En Tailandia, la firma ofreció su ayuda cuando un esposo pidió en un correo electrónico una “solución infalible” en caso de que su esposa tratara alguna vez de despojarlo de sus activos. En Ecuador, empleados de Mossack Fonseca propusieron compañías fachada a “un cliente que necesitaba adquirir una corporación panameña para transferir activos antes del divorcio”. En Luxemburgo, empleados acordaron ayudar a otro esposo, un holandés que quería “proteger” activos “contra los resultados desagradables de un divorcio (¡en el horizonte!)”.
Los proveedores de servicios en el extranjero que colocan a sabiendas los activos del esposo fuera del alcance de la esposa pueden ser demandados, según los expertos.
Michelle Young, cuya batalla de divorcio fue altamente publicitada, fundó una organización en el 2014 para ayudar a ex esposas estafadas a navegar el costoso sistema judicial británico.
“Es una lucha a muerte”, dijo Young. “A menos que cuentes con los fondos, estás muerta y enterrada”.
Mossack Fonseca afirmó que ellos no juegan papel activo alguno en ayudar a cónyuges en proceso de divorcio a ocultar activos.
“No nos involucramos en el manejo de las compañías de nuestros clientes”, dijo Mossack Fonseca en un comunicado. “Aparte de las tarifas profesionales que ganamos, no tomamos posesión o custodia del dinero de nuestros clientes, ni tenemos nada que ver con ninguno de los aspectos financieros directos relacionados con la operación de sus negocios”.
Es una lucha a muerte. A menos que cuentes con los fondos, estás muerta y enterrada
Michelle Young
fundadora de una organización para ayudar a ex esposas estafadasDmitri Rybolovlev se casó con Elena, compañera de estudios de quien se enamoró en una universidad en los Urales, en 1987. Durante los 20 años siguientes, la pareja tuvo dos hijos, se mudó a Suiza y se hicieron, según afirmaron luego los abogados, “fabulosamente ricos”.
En diciembre del 2008, Elena Rybolovleva solicitó el divorcio, alegando “un prolongado período de relaciones maritales tirantes”. Según las leyes suizas, cada cónyuge tenía derecho a la mitad de la fortuna del matrimonio.
Decidir qué activos deberían ser parte de esa división no fue tan fácil. A medida que aumentaba la fortuna de los Rybolovlev, aumentó también una compleja red de compañías offshore.
Por ejemplo, en el 2002, Mossack Fonseca incorporó Xitrans Finance Ltd. en las Islas Vírgenes Británicas. La compañía offshore, que no era más que un apartado postal en Tórtola, era un minimuseo del Louvre en lo que se refería a sus activos: Xitrans Finance Ltd. Era propietaria de pinturas de Picasso, Modigliani, Van Gogh, Monet, Degas y Rothko. Asimismo, la firma compró escritorios, mesas y cómodas Luis XVI hechos por algunos de los más renombrados fabricantes de muebles de París.
Cuando el matrimonio se deshizo, según notas de una audiencia judicial enviadas por correo electrónico a Mossack Fonseca en enero del 2009 e incluidas en los documentos revisados por ICIJ, Dmitri usó Xitrans Finance para sacar estos artículos de lujo de Suiza a Singapur y Londres, fuera del alcance de ella.
En el 2014, tras años de batallas legales, un tribunal suizo concedió a Elena $4,500 millones. Se reporta que un tribunal de apelaciones redujo luego esa cifra a $600 millones al calcular de nuevo el acuerdo judicial confidencial en base al dinero guardado en los fideicomisos chipriotas de Ryboloblev.
Dmitry Rybolovlev y Elena Rybolovleva no quisieron comentar al respecto.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de abril de 2016, 2:36 p. m. with the headline "Papeles de Panamá: ante el divorcio, los ricos ocultan sus fortunas."