Estos fueron los trucos de Suárez para participar en el debate republicano. ¡Le costaron caro!
En su fallido intento para tratar de calificar para el primer debate de las primarias republicanas por la nominación presidencial en agosto, el alcalde de Miami, Francis Suárez recurrió a una serie de artimañas para aumentar su respaldo, desde rifar boletos para ver el debut de la leyenda del fútbol Lionel Messi hasta ofrecer tarjetas de regalo de $20 a los donantes que contribuyeron a su campaña al menos con un dólar.
Un nuevo documento de campaña que abarca los gastos de julio a septiembre señala lo costoso que resultó semejante esfuerzo.
La fracasada campaña presidencial de Suárez dio a conocer que gastó más de $400,000 en lo que denominó como “servicios de reembolso de tarjetas de regalo”, que sumó casi el 30 por ciento de los gastos de campaña en ese período. De igual modo, Suárez gastó más de $5,000 en boletos para eventos, como los $780 que pagó al Inter Miami y $4,350 que gastó en portal de reventas de boletos, Stubhub. El alcalde gastó $25,000 en regalos para sus partidarios.
Bajo las reglas para calificar para el debate que estableció el Comité Nacional del Partido Republicano, los candidatos que aspiraban ocupar un puesto en el debate a celebrarse en Milwaukee tenían que haber recibido donaciones de al menos 40,000 donantes individuales y tener por lo menos el uno por ciento de respaldo en una de las encuestas previas al debate aprobadas.
A la larga, Suárez no calificó para el debate del 23 de agosto, y abandonó la contienda seis días después.
La campaña de Suárez reportó que recaudó menos de $480,000 de julio a septiembre, con al menos el 60 por ciento de ese dinero procedente de la Florida. En total, la campaña de poca duración para las aspiraciones presidenciales de Súarez recaudó casi $1.43 millones desde que el alcalde entró en la contienda a mediados de junio y gastó más de $1.36 millones.
Directivos de la campaña de Suárez no respondieron a las llamadas que les hizo el Miami Herald para conocer más comentarios.
Traducción de Jorge Posada