Opinión

EN NUESTRA OPINION: Acciones del régimen cubano muestran sus verdaderas intenciones

El gobierno de Obama está dando señales de que posiblemente habrá cambios en la política norteamericana hacia Cuba. Pues bien, pero debería llevar un aviso de precaución: vigilar qué hacen los dirigentes cubanos con la oposición pacífica y los disidentes, no lo que dicen sobre “modernizar” a Cuba.

Resulta algo alentador escuchar que el Presidente Obama está pensando en como ayudar al pueblo de Cuba, como él dijo en un discurso en Miami. Con demasiada frecuencia los problemas se dejan a un lado porque se consideran políticamente riesgosos.

Sin embargo, la política hacia Cuba no debería caer en un vacío. Mientras el gobierno de Obama contempla mejores opciones para que haya cambios en la isla, Raúl Castro y los líderes octogenarios que lo rodean no hacen sino demostrar que están dispuestos a permanecer en el poder todo el tiempo que puedan. No están para nada interesados en tener una democracia genuina ni tampoco tolerarán ningún cambio que pudiera amenazar su supervivencia. Las acciones del régimen dejan en claro cuáles son sus verdaderas intenciones:









Esto no hace más que evidenciar lo que realmente le interesa al gobierno de Cuba: el poder. Es importante poner los hechos en este contexto porque la dictadura sigue tratando de presentar una realidad falsa.

El presidente Obama desató especulaciones sobre inminentes cambios en la política estadounidense hacia Cuba cuando en un evento privado de recaudación de fondos para el Partido Demócrata dijo que “tenemos que seguir actualizando nuestra política” hacia el sufrido país. La semana pasada, el secretario de Estado John Kerry repitió las mismas palabras en una importante alocución sobre América Latina.

El Presidente dijo que su gobierno tendrá que ser “creativo” y “atento” a la hora de actualizar la política estadounidense, palabras que Kerry también repitió al señalar que en la actualidad los dos gobiernos “tratan de encontrar algún tipo de cooperación en intereses comunes”.

Kerry señaló algunos cambios en Cuba que hacen la vida un poco mejor para la población al permitir que más cubanos viajen libremente y trabajen por su cuenta. No obstante, estos cambios y las acciones selectivas no auguran un cambio profundo en la naturaleza del régimen. El secretario de Estado señaló que esto “no debería cegarnos y poder ver cuál es la realidad de la vida para los cubanos de a pie”.

Exactamente. Ese mismo mensaje le fue dado en persona a Obama por dos destacados disidentes cuando el Presidente visitó Miami.

Fariñas y Berta Soler, líder de de las Damas de Blanco, se reunieron con Obama en un evento de recaudación de fondos del Partido Demócrata cuyo anfitrión fue Jorge Mas Santos, presidente de la Fundación Nacional Cubano-Americana, donde el primer mandatario habló de las esperanzas que tiene sobre la libertad del pueblo cubano. Mas Santos merece crédito: la ocasión sirvió como un momento útil para que el Presidente escuchara directamente a dos valientes líderes de la oposición.

El mensaje que Fariñas y Soler le dieron a Obama fue claro y preciso: escuche al pueblo, a los líderes de la oposición y a los disidentes que viven en la isla. Mantenga las “severas sanciones”, no le haga caso a los “cambios cosméticos” hasta que el gobierno dé pasos verdaderos hacia la democracia. Asegúrese de que los disidentes tengan un lugar en la mesa si se celebran negociaciones sobre el futuro de Cuba.

Ese consejo debe ser escuchado en momentos en que el gobierno contempla hacer cambios respecto a un país cuyo pueblo ha estado cautivo durante casi 55 años bajo la dictadura comunista de los hermanos Castro.

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