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Opinión

La jugada magistral de Amazon con su salario mínimo

Un empleado de Amazon llena una orden en uno de los depósitos de la compañía en Nueva York, el 20 de diciembre de 2017.
Un empleado de Amazon llena una orden en uno de los depósitos de la compañía en Nueva York, el 20 de diciembre de 2017. AP

Según lo anunciado, el gigante Amazon establecerá un salario mínimo de $15 por hora para todos sus empleados a partir del 1ro de noviembre.

Los que actualmente devengen ese salario o más, también verán un incremento en sus ingresos. La empresa mantendrá su cobertura médica, dental y ocular desde el primer día de contratación. Sin duda, este es un ejemplo a seguir desde el punto de vista salarial aunque muchos se pregunten cuál será el futuro de las tiendas al menudeo.

Se dice que en una economía de libre mercado como la nuestra, las mismas fuerzas del mercado van ajustando su salario acorde con el verdadero costo actual de la vida. Sin embargo, no siempre es así; en efecto, para la compañía de retail más importante del mundo, junto con la empresa china AliBaba, tal vez es más fácil acometer esta nómina. Lógicamente, para una cafetería pequeña con dos empleados es mucho más difícil pagar el doble del salario mínimo federal que como sabemos es de $7.25 por hora.

Tampoco podemos dejar de mencionar la economía de escala que representa Amazon. Esta empresa comercializa la mitad de todas las ventas online en EEUU y por supuesto, aunque utiliza una gran intensidad de mano de obra, hay que analizar detalladamente los desempleados que se han originado en los expendios físicamente establecidos. Es común observar gigantescas tiendas que hace solo pocos años estaban colmadas de público, ahora prácticamente vaciás con dos cajeros en funciones.

La pregunta obligada es: ¿acaso el futuro de Estados Unidos es que todos los empleados trabajen para Amazon? Desde luego, es un modelo de negocios que ha dado resultado pero ha desplazado mucha mano de obra. Y con el avance sostenido de la robótica, cada vez más los desplazados serán mayores. Bajo esa tónica, la interrogante mayúscula es, ¿y quién le dará trabajo a la gente? ¿Cuántos locales comerciales dejarán de rentarse? ¿Acaso los desocupados serán mantenidos por el gobierno?

Lo cierto es que se calcula que cada trabajador online desempeña al menos el trabajo que harían cinco en las tiendas. Es decir, teóricamente, los trabajadores físicos en las tiendas se reducirían al 20 por ciento de la población económicamente activa. Entonces, ¿quién empleará al 80 por ciento restante? (Léase, “¿Y quién le dará trabajo a la gente?”, el Nuevo Herald, 29 de agosto de 2017).

Como se sabe, el factor principal que mueve la economía es el empleo. Una política de pleno empleo conduce a la prosperidad porque genera los recursos necesarios para demandar más productos, ahorrar una parte y destinar esos ahorros a la creación de nuevos negocios. A su vez esos negocios exigirán nuevos empleados. Evidentemente, el problema estriba en que no todos podrán invertir en negocios tipo Amazon.

Desde luego, la rama de servicios personales y profesionales hasta el presente no ha sido explotada por Amazon. Esto significa que aún permanecen como la opción más viable para la creación de nuevos negocios. Es decir, abogados, médicos, gastrónomos, estilistas, masajistas, etc., forman parte de la mayoría de negocios que pueden resultar rentables en el corto plazo. No obstante, surge también una duda, ¿algún día Amazon podrá entrar en este segmento de negocios? ¿Hay algo que se lo impida? Porque de ser así diezmará a los principiantes que no cuentan con los ingentes recursos que tiene Amazon.

A otras grandes cadenas como Walmart y Target, que elevaron unilateralmente su salario mínimo a $11 por hora hace un año, no les quedará otra opción que acelerar su adhesión a la idea de Amazon para no perder mano de obra calificada.

Básicamente, con este nuevo salario mínimo, Amazon pretende expandirse agresivamente con la certeza que su estrategia atraerá más y mejor mano de obra. Evidentemente, si sus competidores no lo igualan o superan corren el riesgo de desaparecer del mercado. En otras palabras, esta es otra jugada magistral de Jeff Bezos, el fundador y CEO de Amazon.

Todos en Estados Unidos merecemos un mejor ingreso para compensar el aumento en el costo de la vida. Es simplemente ridículo permanecer con $7.25 por hora, por lo tanto, todo esfuerzo de Bezos es bienvenido desde el punto de vista humanitario.

Sin embargo, desde el punto de vista político, el senador Bernie Sanders no debería obtener beneficio alguno, como pretende hacer cuando propone el proyecto de ley “Bezos Act”. Resulta que el incremento del salario mínimo no es ni remotamente una idea original de Sanders, aunque haya tratado infructuosamente de introducir una ley similar en el Congreso el año pasado. Hay muchos políticos demócratas y también republicanos que por años han venido sosteniendo esta teoría.

También, se acercan las festividades navideñas y no es tan fácil para Amazon contratar 100,000 personas temporales para atender una alta demanda. Un salario alto sin duda es un imán. Una vez más se pone de manifiesto la sagacidad empresarial de Jeff Bezos.

Economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.

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