Los tres nubarrones que amenazan a la economía de EEUU
Según lo que todos vemos en los indicadores más conocidos, la economía de EEUU está pujante; la bolsa y el S&P500 están por las nubes y siguen creciendo. La tasa de desempleo está en su nivel más bajo. Todo señala que este es el momento propicio para invertir y atraer nuevos capitales foráneos.
Sin embargo, en este panorama de prosperidad económica hay algunos nubarrones que pueden dificultar el camino. Detallamos tres de ellos.
El primero es que la fase #1 del acuerdo comercial con China pudiera no cumplir todas las expectativas contempladas por la presente administración. Según Nelson Dong, director del Comité Nacional para las Relaciones EEUU-China (NCUSCR), existen tres factores principales que pueden afectar el desempeño de este acuerdo en su primera etapa:
▪ El anuncio chino de reducir el 50% de los aranceles por $75,000 millones en 1,700 diferentes tarifas aduaneras, parece muy positivo a los efectos de las exportaciones estadounidenses. Sin embargo, la promesa china de aumentar a $50,000 millones sus compras agropecuarias a EEUU parece contradictoria ya que China pretenderá entonces que sus compradores adquieran esa producción con las tarifas aún elevadas, lo que encarece su precio.
▪ A raíz de la epidemia del coronavirus desatada en China, este país pudiera proyectar una imagen de calma declarando que seguirán con los negocios como acostumbran, sin que este virus lo afecte en absoluto. No obstante, las promesas de compras de China pueden estar sustentadas en este factor, pero luego pueden no ser reales.
▪ A decenas de millones de trabajadores chinos se les ha ordenado permanecer en sus casas durante el año nuevo lunar en un esfuerzo por controlar la transmisión humana del virus. Desde luego, la pérdida de horas de trabajo afectará su valor agregado a la economía y disminuirá la productividad nacional y las ganancias corporativas. Consecuentemente, el resultante será un presupuesto nacional más ajustado que pudiera incidir negativamente en el volumen de compras que China realiza a EEUU.
El segundo nubarrón es que el PIB real de EEUU creció 2.3% en 2019 cuando en 2018 había crecido 2.9%, al igual que en 2015, según cifras del Bureau of Economic Analysis del Departamento de Comercio de EEUU (BEA). También, en el sondeo mensual que publica el Wall Street Journal sobre las predicciones económicas para este año, se proyecta que el PIB crecerá para finales del cuarto trimestre solo 1.9%, lo que pudiera indicar una peligrosa tendencia en el descenso de la producción de bienes y servicios en el país.
Lo que está ocurriendo simplemente es que la inversión en la manufactura está disminuyendo, tal como señala el Federal Reserve Bank of St Louis cuando informó que la inversión privada directa disminuyó en los dos últimos años, del 3.3% al 2.5%.
La pregunta que debemos hacer al respecto es, por ejemplo, si un inversionista logra pagar $200,000 menos al año en impuestos fiscales, ¿estaría dispuesto a empezar un nuevo negocio o mejorar el existente, o consideraría comprar más acciones en la bolsa? Al parecer muchos han preferido la segunda opción ya que las inversiones en la formación de capital fijo han disminuido en EEUU. Después de todo algunos dirán, “¿Para qué abrir un negocio y contratar más empleados si al comprar más papeles en el mercado de capitales aumento mis ingresos sin mayores problemas?”.
Y es así como están funcionando las cosas. En el pasado, cada vez que se han disminuido los impuestos, más que proporcionalmente a la clase adinerada, efectivamente aumenta la riqueza de ellos pero no hace crecer económicamente al país.
El tercer nubarrón está relacionado con los salarios y los ingresos del hogar. Según el Bureau of Labor Statistics, el crecimiento del salario promedio ha venido disminuyendo, del 6.4% con Bill Clinton, 4.2% con George Bush y Barack Obama, hasta el actual 2.6% con Donald Trump. Evidentemente, este salario promedio, incluso se mide desde el año 2000 hasta el 2018 cuando los mejores pagados vieron crecer sus ingresos en 42%, mientras que los peores pagados solo ganaron 0.8% más, o sea, una gran disparidad.
Esto se apuntala cuando las cifras oficiales del censo de un hogar medio en 2018 fue de $63,179, cuando en 1999 era de $63,231.
Por supuesto, cuando se habla de estas cifras generales todo es promediado, y existen grandes conglomerados humanos que sobreviven con un salario mínimo federal de $7.25 por hora, así como familias enteras que perciben menos de $12,000 al año, particularmente entre comunidades hispanas.
Como vemos, no solamente el plano político y la promesa de erradicar el comunismo en América Latina son puntos vitales e importantes para los votantes en EEUU, sobre todo para los hispanos.
También el resultado final del acuerdo comercial con China, el crecimiento de las inversiones en la manufactura doméstica y el aumento del salario real y los ingresos del hogar, son puntos básicos en la consecución de un bienestar generalizado para la población estadounidense.
Economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.