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Opinión

Las celebridades pronostican el apocalipsis ahora

Cuando pensé que cierto pudor con los héroes del momento, personal de la salud y rescate, los haría optar por la discreción y un distanciamiento social literal, alejados de la candilejas por algunos meses, 200 artistas y científicos, entre los cuales figuran celebridades como Almodóvar, Madonna, Miguel Bosé, Javier Bardem, Kate del Castillo, Joaquin Phoenix, Jane Fonda, Barbra Streisand y Cecilia Roth, vuelven a erigir sus púlpitos sagrados para darnos lecciones de civilidad que pudieran salvar a la humanidad, en estos tiempos de incertidumbre.

Quieren los aludidos que ajustemos nuestros estándares de consumo, porque “nos ha conducido a negar el valor de la vida misma: la de las plantas, la de los animales y la de gran cantidad de personas”. Mientras ellos perdieron la capacidad de considerar que son consumistas empedernidos en sus olimpos de impunidad y excesos.

En vez de dedicarse a lo que saben hacer mejor, que es deleitarnos con su arte, ahora, en un momento de extremo peligro para la humanidad, se transfiguran en agoreros del fin, como si protagonizaran una película post apocalíptica.

Con su probado alcance mediático, pudieran dispensar esperanza a las familias que no reciben sueldos u otro tipo de ayudas, pero optan por refugiarse tras las garitas de sus mansiones a prueba de crisis para proclamar el Armagedón: “La contaminación, el calentamiento y la destrucción de los espacios naturales conducen al mundo a un punto de ruptura”.

Las estrellas anuncian el final de su firmamento sin revelar cuáles serán los sacrificios que acometerán para impedirlo. ¿Donarán sus yates para tareas humanitarias emergentes, volarán junto a nosotros, simples mortales, aunque sea en primera clase, en aviones que siguen atiborrados, se alumbrarán con velas o antorchas, dejarán de promover tantas franquicias de perfume, ropa y orfebrería, que acrecientan sus fortunas?

Nada de eso, prefieren asustarnos con la trama del cine de horror: “No hay dudas de la extinción masiva de la vida en la Tierra y todos los indicadores anuncian una amenaza existencial directa. A diferencia de una pandemia, por grave que sea, es un hundimiento común de consecuencias inéditas”.

No es un pecado vivir en el limbo de la opulencia, bien ganada. De hecho, sus petulantes anécdotas, como el diario recorrido de Ben Affleck y Ana de Armas, paseando perritos, en plena pandemia, como si fuera la gran noticia para la prensa del corazón, puede hacer soñar y satisfacer a adolescentes con aspiraciones de fama y fortuna.

Lo que sí resulta intolerable son las instrucciones que insisten en impartirnos quienes suelen entender la realidad como ficciones cinematográficas. Ya lo dijo George Clooney que dejaran la hipocresía, pues eran unos privilegiados al recibir millones por hacer películas.

Ahora las celebridades ruegan “de forma solemne a dirigentes y ciudadanos que salgan de la lógica insostenible que prevalece todavía para trabajar por fin en una refundación profunda de los objetivos, los valores y las economías”.

Mucha descripción poética del universo utópico pendiente, distante del que afrontan líderes mundiales para tratar de dar respuesta a la devastadora e inédita novedad.

“La transformación radical que se impone a todos los niveles exige valentía y coraje. No se producirá sin un compromiso masivo y determinado. Debemos actuar ahora. Es una cuestión tanto de supervivencia como de dignidad y coherencia”, concluyen los firmantes, para quienes es “impensable volver a la normalidad”.

Pensé, por algún momento, que, durante las ceremonias de premiaciones del año próximo, los tributos serían rendidos a quienes ahora mismo salvan vidas a riesgo de perder la propia. Estos preámbulos hacen presumir, sin embargo, que las estrellas volverán a los aburridos y hasta groseros desplantes políticos y ecológicos, culpando a sufridos plebeyos y sus gobernadores inconscientes de tanto descalabro.

Ellos regresarán a su “normalidad” para seguir ondeando banderas de salvación, a una prudente distancia de cualquier aprieto.

Twitter: @alejandroriostv. Correo: alejandrorios1952@gmail.com.

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de mayo de 2020 a las 2:53 p. m..

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