La gran irresponsabilidad de las ‘fiestas’ del coronavirus
El estado de Alabama se convirtió en noticia en días pasados. Y no precisamente por algún avance contundente en la lucha contra el coronavirus, todo lo contrario.
Autoridades locales confirmaron que un grupo de jóvenes universitarios en Tuscaloosa, hogar de la Universidad de Alabama y una de las ciudades más grandes del estado, estaba organizando fiestas en las que se realizaban competencias para ver quién se infecta con coronavirus primero.
Los organizadores de las llamadas “fiestas COVID” convocaban a personas que ya tienen el virus con el fin de infectar a otros asistentes. El primero en resultar infectado tras la fiesta recibía un pago, según informaron los medios locales. Un comportamiento que es riesgoso no solo para los asistentes a las mismas, sino para todos los que conviven con ellos.
Parece mentira que después de seis meses desde que inició la pandemia del coronavirus, aún haya personas que se nieguen a seguir las indicaciones de los organismos de salud.
Utilizar tapabocas, lavarse las manos y mantener una distancia social, son los únicos comportamientos que nos permitirán salir como sociedad de esta emergencia. Si las personas deciden ignorar las recomendaciones, u omitirlas, se corre el riesgo de que las autoridades se vean obligadas a imponer medidas más estrictas que terminan afectando a gran parte de los negocios y familias.
En Miami-Dade, por ejemplo, después de restablecer el toque de queda durante unos días, fue necesario nuevamente limitar a restaurantes a servir en terrazas y a obligar a quienes visitan los gimnasios a usar máscaras todo el tiempo. Florida se ha convertido en el centro de la pandemia, estableció un récord nacional de 15,299 contagios el 12 de julio, reportó 9,785 casos el miércoles, y hoy día ha tenido un total de 379,619 casos positivos de COVID-19.
Mientras los jóvenes en diferentes estados retan las normas realizando grandes reuniones en casas o playas, las autoridades alertan sobre el aumento de casos en 40 de los 50 estados de Estados Unidos. Una estadística alarmante considerando que quedan menos de 10 semanas para que se retomen clases en las escuelas y universidades del país y el coronavirus está lejos de desaparecer.
Es más, la comunidad médica se prepara y resalta la posibilidad de una aceleración en los contagios cuando el país entre en la “temporada de influenza” que comienza en el otoño. Un panorama que resulta realmente alarmante si se tiene en cuenta que, hasta el momento, el coronavirus deja más de 3.5 millones de personas contagiadas en EEUU y más de 13.9 millones en todo el mundo.
De no tomar conciencia y acatar las normas sanitarias, la apertura de escuelas en varios estados podría no pasar y la posibilidad de que los padres de familia puedan continuar trabajando en casa mientras atienden las labores escolares de los más pequeños es mínima, por lo que cientos de familias se verían en la necesidad de escoger entre el trabajo y los niños, agravando su situación económica.
Como sociedad necesitamos unirnos, para vencer al “enemigo invisible” que se niega a abandonarnos, mientras la ciencia nos provee una vacuna efectiva que nos permita volver a vivir sin miedo.
Escritora colombiana. Twitter: @sabinacovo.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de julio de 2020, 2:49 p. m..