Los artículos de opinión brindan perspectivas independientes sobre temas clave de la comunidad, separados del trabajo de nuestros reporteros de redacción.

Opinión

Procrastinación, el muro que no te deja llegar a tus metas

En algún momento, todos hemos “dejado para mañana lo que podemos hacer hoy”, pero cuando este modo de enfrentar los compromisos y los objetivos es frecuente o permanente, puede afectar cómo nos sentimos, generando ansiedad y malestar, menoscabando nuestra autoestima, creándonos un complejo de culpa y obstaculizando nuestra vida.

La procrastinación o tendencia habitual a postergar los asuntos importantes, sustituirlos por otros más fáciles y placenteros, aunque sean irrelevantes, tiene desenlaces muy negativos para quién sufre este problema y puede conducir a una serie de trastornos psicológicos que necesitan una terapia específica.

La procrastinación es el rival más poderoso de nuestras metas. En nuestra sociedad se les da mucha más importancia a los objetivos finales soslayando la importancia del camino para lograrlos, de los pasos a seguir, transmitiendo un sentido de urgencia, impaciencia y agobio, los cuales se asocian a la procrastinación.

En las raíces de la procrastinación encontramos diferentes trastornos de la conducta como la ansiedad, el perfeccionismo, la apatía, descontrol de los impulsos, las autodudas, incapacidad para dominar las tensiones, en fin, es el resultado de un mal manejo de las emociones.

La procrastinación es una conducta enraizada en el cerebro humano, y se puede sufrir en cualquier etapa de la vida, por eso debemos analizar en qué momento surge para modificar estas alteraciones del comportamiento lo más pronto posible previniendo consecuencias muy nocivas para quienes se encierran en esta paralización.

Al ser la procrastinación una ladrona del tiempo con la cual tenemos que lidiar diariamente, es muy importante coordinar bien el tiempo y las obligaciones, ya que esto puede optimizar la calidad de nuestro trabajo. Debemos determinar las horas del día que somos más productivos o estamos de mejor humor. Es clave que produzcas en tus mejores momentos. Si estás muy agotado o con mal carácter, la posibilidad de procrastinar sube. Combina una responsabilidad monótona, con otra tarea que sea lo contrario y de esta forma nivelarás una con otra y tu motivación crecerá.

Alimenta tu autoestima ya que es fundamental que la misma esté sólida para comenzar y continuar con las finalidades propuestas y no decaer al primer obstáculo.

Lucha contra el miedo al fracaso; si eres de los que tienen terror a la probabilidad de fallar, asume de una vez por todas que los miedos siempre se superan enfrentándose a ellos.

Rompe la muralla del primer minuto. Si consigues ponerte en marcha y superas el primer minuto de la actividad planeada, ya habrás avanzado un gran porcentaje del camino. Es ese primer minuto la verdadera trampa, y el que hace que incurramos en la procrastinación, después de ese minuto de actividad el peligro de procrastinar se reduce cuantiosamente.

Calcula siempre los posibles contratiempos. Las personas que tienden a procrastinar suelen llevarse mal con los cambios bruscos. Cuando dejamos todo para el último momento y ocurren circunstancias externas que no podemos controlar, la procrastinación asoma su cara otra vez.

Nunca está de más tener en cuenta esos posibles imprevistos y factores externos que pueden ocurrir cuando nos planteamos un propósito.

“Por la calle del ‘después’ se llega a la plaza del ‘nunca’ “. - Luis Coloma.

Astróloga e instructora espiritual que ejerce en Miami. Contacto: 305-842-9117, astralrain29@gmail.com; Facebook: Rubi Astrologa; Instagram: alinarubiastrology; www.esoterismomagia.com.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de septiembre de 2020, 6:31 p. m..

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA