No necesitas la aprobación de los demás | Opinión
Es normal que nos sintamos bien cuando nos aplauden o halagan, esas caricias mentales nos suben la autoestima e inflan nuestro ego. Pero es importante recordar que no vamos a pasar por esta vida sin provocar la desaprobación de algunas personas en determinados momentos.
Enfrentarse con el rechazo o las censuras es difícil, y muchas veces esto nos conducirá a adoptar comportamientos que atraigan aprobación. En nuestra sociedad es común darle más importancia a la opinión de los demás que a la propia, es una trampa social peligrosa, en ocasiones difícil de evitar porque nuestro entorno refuerza esta conducta como norma de vida. Por culpa del consumismo y las redes sociales, las cuales están diseñadas de tal forma que nuestra necesidad de aprobación tiene que estar activada las 24 horas del día, 7 días a la semana, la aprobación externa se ha convertido en una adicción.
Cuando necesitas aprobación el mensaje que estás enviando es que no confías en ti mismo. Por supuesto que este patrón de comportamiento se construye desde la infancia porque un niño que recibe continuamente la aceptación de sus familiares crecerá con un nivel de autoestima más sano que un niño al cual se le recriminan incesantemente sus errores.
Si desde pequeños no tenemos la aprobación de nuestra familia, la buscaremos en otros entornos, en los amigos, compañeros, o en la escuela. Como seres sociales necesitamos sentir que somos parte del entorno y que este nos acepta y valora.
Si te cuesta trabajo decir que NO, es decir relegas tus necesidades y antepones las de los demás, si tu estado emocional depende de si te valoran o critican, si te escondes para pasar desapercibido por miedo a las críticas, si tienes necesidad de mostrar una buena presencia en momentos que no son requeridos (te maquillas hasta para dormir), si te deprimes cuando miras tu cuenta de Facebook o Instagram porque tienes pocos “me gusta”, entonces tienes una dependencia emocional que debe ser tratada, porque una cosa es esperar la aprobación de los demás, y otra muy diferente es necesitarla.
Todos tenemos virtudes y defectos, por eso es imposible que le agrades a todo el mundo, acéptalo. Enfatiza siempre tus virtudes y enmienda tus defectos. ¿Quién eres? Solo tú lo sabes. Nadie te conoce mejor que tú mismo. La verdad absoluta no existe, por ende no te tomes tan en serio las opiniones de los demás. Los logros y las posesiones no determinan el valor de nadie, la clave para determinar la valía de una persona son sus principios y su corazón.
Refuerza tu autoestima, porque una autoestima endeble demanda un nivel más alto de aprobación de los demás. Las emociones son el resultado de la interpretación que hacemos de los hechos, y de la confianza que tengamos en nosotros mismos para hacer frente a situaciones potencialmente estresantes.
El miedo o la ansiedad no la crean los demás cuando nos desaprueban, sino que se generan a partir de nuestra interpretación. Generalmente las personas que no se enfocan en la aprobación, son más aceptadas que las que la buscan. Querer ser alguien más es malgastar la persona que eres.
Alina Rubi es una astróloga e instructora espiritual que ejerce en Miami. Contacto: 305-842-9117, astralrain29@gmail.com; Facebook: Rubi Astrologa; Instagram: alinarubiastrology; www.esoterismomagia.com.