Los mitos y realidades del sonambulismo: Si tienes uno en casa, no te desesperes | Opinión
El sonambulismo del latín “somnus” sueño y “ambulare” caminar, es un trastorno del sueño que conlleva a que la persona se levante y camine efectuando un acto específico mientras está dormida.
Durante un episodio de sonambulismo, el cerebro de la persona está despierto parcialmente, casi inconsciente. Forma parte de las parasomnias del sueño; las parasomnias son las conductas atípicas que suceden durante el sueño, hablar dormido es la parasomnia más frecuente y casi todos hemos hablado dormidos en algún momento de nuestras vidas.
El sonambulismo es más habitual en la niñez, acostumbra a desaparecer antes de los 11 años, pero en ocasiones puede observarse en la adolescencia, inclusive puede surgir en edades más avanzadas debido a factores como perturbaciones psicológicas, enfermedades, cuando la persona no ha dormido lo suficiente, adicciones, fármacos, etc. Ser sonámbulo no es razón para inquietarse ya que los episodios en la mayoría de los casos desaparecen espontáneamente.
Usualmente los trances pueden ser de segundos o minutos, pero pueden prolongarse hasta 20 minutos. Ocurren en la primera mitad de la noche, y las personas dormidas pueden caminar, efectuar actividades rutinarias e incluso salir a la calle. Si no se disturba al sonámbulo, éste suele retornar a dormir. En algunas ocasiones pueden permanecer dormidos en un lugar diferente.
Generalmente no hace falta ayuda clínica a causa del sonambulismo, pero esta condición se debe tratar con el médico si está asociada a otros síntoma, es reiterada o constante y envuelve acciones peligrosas como manejar un automóvil o andar con fuego. Cuando el sonambulismo se da en la edad adulta, es importante indagar cuál es el origen exacto e iniciar un tratamiento que ayude a mejorar la higiene del descanso de la persona afligida. En la mayoría de los casos es suficiente modificar los hábitos de vida.
En las películas de horror los sonámbulos los presentan como un espectro, con los ojos cerrados y un estilo espeluznante, pero la realidad es diferente porque las personas sonámbulas nunca tienen los ojos totalmente cerrados. Aunque su cerebro está semidormido, pueden ver lo que hay a su alrededor.
Existen varios mitos famosos sobre el sonambulismo y todos propagan la idea de que despertar a una persona sonámbula es peligroso exponiendo que puede sufrir un infarto o volverse loca. Ninguno de esos argumentos son reales.
Otra creencia popular es la inhabilidad del sonámbulo para experimentar dolor, hay que vigilarlos porque durante un episodio de sonambulismo la persona puede estar confundida, tropezar y caerse, confundir una ventana con una puerta, etc., (esto lo digo por experiencia propia, ya que cuando yo era niña fui sonámbula y una noche estando de vacaciones en una casa en el campo caminé dormida por un terreno lleno de vacas dormidas y ¡por poco una me mata!).
Si tienes un sonámbulo en tu casa no te desesperes, trata de despertarlo con sutileza y suavidad, no le expliques nada en ese momento, recuerda que la persona estará desorientada, por eso debes acompañarla a la cama, y de esta forma evitarás que se haga daño. Una medida que funcionó en mi caso fue colocar un cascabel en la puerta de mi cuarto, alertando a mi mamá cada vez que yo intentaba deambular por la casa.
Alina Rubi es una astróloga e instructora espiritual que ejerce en Miami. Contacto: 305-842-9117, astralrain29@gmail.com; Facebook: Rubi Astrologa; Instagram: alinarubiastrology; www.esoterismomagia.com.