Las experiencias cercanas a la muerte | Opinión
Una “experiencia cercana a la muerte” es un suceso que acontece cuando el cuerpo físico de una persona está tan complicado que fallecería si no lograra restablecerse. El individuo en estas circunstancias puede estar inconsciente, sin pulsaciones cardíacas y sin respiración.
El término “experiencia cercana a la muerte” fue empleado por el Dr. Raymond Moody en su libro “Vida después de la Vida”, que por cierto fue uno de los más vendidos, determinando el origen de esta expresión, y el comienzo de la investigación actual acerca de estas experiencias. Sin embargo, anotaciones de eventos similares se encuentran en Los Diálogos de Platón, El Libro Egipcio de la Muerte, la Biblia y el Libro Tibetano de la Muerte.
Las “experiencias cercanas a la muerte” pueden reunir ciertos factores como separación de la conciencia del cuerpo físico, aumento en la percepción sensorial, emociones fuertes, viaje a través de un túnel, advertencia de una luz brillante, coincidencia con entes místicos o familiares fallecidos, sentido de modificación del tiempo y el espacio, observación de la vida, aprendizaje de un conocimiento exclusivo y la vuelta voluntaria al cuerpo físico.
Los científicos no aceptan la existencia de las “experiencias cercanas a la muerte” ya que para ellos es inconcebible, desde el punto de vista clínico, que una persona tenga una experiencia transparente y estructurada mientras está inconsciente.
Cuando nuestro corazón se paraliza también lo hace la circulación de sangre al cerebro y en menos de 20 segundos la actividad cerebral, esencial para mantenernos conscientes, también se interrumpe. No obstante, durante las “experiencias cercanas a la muerte” los individuos describen experiencias muy lúcidas y reales. La comunidad científica argumenta que la hipoxia cerebral (disminución de oxígeno en el cerebro) es la causa de estas experiencias y ellos lo catalogan como alucinaciones. Sin embargo, las “experiencias cercanas a la muerte” ocurren aunque no haya hipoxia, por ejemplo las que suceden en padecimientos que no son un peligro para la vida y durante accidentes.
Experiencias similares en todo el mundo y en diferentes culturas
Las particularidades de las “experiencias cercanas a la muerte” son similares en todo el mundo y en personas de culturas disímiles, las teorías que se han formulado son puras especulaciones sin bases sobre lo que pasa durante este tipo de experiencia.
Como ejemplo me gustaría mencionar este relato de una señora de 68 años: “Sufrí un infarto hace 20 años, mi experiencia duró como una hora de nuestro tiempo, aunque no estoy segura, porque en mi estado yo no sentía el tiempo pasar. En el hospital cuando me estaban reviviendo vi todo lo que sucedía con lujo de detalles, sin embargo esa imagen se detuvo cuando de pronto empecé a ver todos los pormenores de mi vida, todas las circunstancias que viví durante mis 48 años, sin excepción, pasaron por delante de mí de manera ordenada y detallada. Esa ojeada fugaz de mi vida me constató que todo tuvo su porqué, y que no hay ninguna pieza suelta en este juego de la vida. Pude ver y sentir que estaba escoltada de seres de luz que adquirieron un aspecto reconocible como mi padre, mi madre y mi tía que habían fallecido años atrás. Aunque no hubo una comunicación verbal, si recibí sus mensajes de amor. Pude ver un túnel de luz brillante, asumí que era la puerta hacia otra dimensión, al final del túnel tuve contacto con una forma energética que emitía armonía y un amor infinito. Este ser de luz me indicó que tenía que regresar a la vida física para hacer algo que solo conocería una vez pasado cierto tiempo tras volver a ella”.
Todos los efectos posteriores a las “experiencias cercanas a la muerte” pueden catalogarse como positivos.
Las personas que las vivieron reportaron reducción del miedo a la muerte, una sensación de inmunidad relativa, la creencia de que existe la vida después de la muerte, aumento en la espiritualidad, compasión por los demás, respeto por la vida, algunos descubrieron capacidades psíquicas y de sanación, poco interés por las cosas materiales, aumento de la espiritualidad o la fe religiosa, y búsqueda incesante del conocimiento.
Alina Rubi es una astróloga e instructora espiritual que ejerce en Miami. Contacto: 305-842-9117, astralrain29@gmail.com; Facebook: Rubi Astrologa; Instagram: alinarubiastrology; www.esoterismomagia.com.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de mayo de 2021, 6:15 p. m..