Una periodista en la línea de fuego, Marie Colvin y su guerra privada | Opinión
La noche del 21 de febrero de 2012, desde la asediada ciudad siria de Homs, Marie Colvin, corresponsal de guerra del diario inglés The Sunday Times, reportó en vivo para las cadenas BBC y CNN.
Mientras en la pantalla se veían impresionantes escenas de la ciudad en ruinas, se escuchaba su voz denunciando los salvajes bombardeos que el gobierno de Bashar al-Assad llevaba a cabo contra la población civil.
Fue su último reportaje. Murió un día después cuando el edificio desde el que transmitía era bombardeado
Marie Colvin nació en Queens, New York. Comenzó su carrera periodística justo al graduarse de la Universidad de Yale. Trabajó con United Press International (UPI, por sus siglas en inglés) hasta que en 1985 pasó a ser corresponsal del Oriente Medio para The Sunday Times, desde el que cubrió los conflictos de Chechenia, Kosovo, Sierra Leona, Zimbabue, Sri Lanka (donde perdió la visión del ojo izquierdo por la explosión de una granada), Irak y Timor Oriental.
La historia de su vida fue llevada al cine en 2018. La película, titulada A Private War y dirigida por Matthew Heineman, fue protagonizada por Rosamund Pike, Jamie Dornan y Tom Hollander. Recibió varias nominaciones en los Golden Globe Awards, pero no resultó ganadora en ninguna de las categorías. Terminó pasando sin pena ni gloria y sin recibir el reconocimiento que merecía.
Recuerdo que cuando se estrenó quise verla; pero, por alguna razón, no lo hice. Después, durante la pandemia, ya fue imposible. Y no pensé más en ella. Hasta que hace unos días, con el corazón apretado en un puño, pude verla en Netflix.
La película abre con una toma ascendente desde los escombros de la ciudad mientras alguien en “off” (al final descubrimos que era Anderson Cooper) pregunta: “Marie, ¿Por qué es importante que veamos estas imágenes?”.
La respuesta de Marie llega antes de que la cámara finalice el paneo: “Porque aquí hay 28,0000 civiles, hombres, mujeres y niños, muriendo de frío y hambre”.
Entonces, la imagen se disuelve entre el humo de los incendios y vemos a Marie, 11 años antes, en la redacción de The Sunday Times en Londres. Y es ahí donde este extraordinario filme realmente comienza.
Lo que sigue es la historia de una periodista con el coraje necesario para arriesgar su vida, no solo por cubrir desde la misma línea de fuego los más violentos conflictos bélicos de los últimos tiempos, sino también por darle voz a las víctimas civiles de ellos.
Como la de Noor, una joven madre de 20 años atrapada con sus dos pequeños hijos, Mimi y Mohamed, en un sótano del distrito de Baba Arm, en Homs, y a la que Colvin entrevistó: “No teníamos nada que darle de comer a nuestros hijos y cuando mi esposo salió a buscar algún alimento, un disparo de mortero lo mató”.
Las secuencias avanzan alternándose entre las escenas de los combates que reportó y las de los momentos más importantes de su vida personal. Las primeras, repletas de un increíble realismo; y las segundas, signadas por los efectos del Trastorno de Estrés Postraumático que padecía, sus conflictos matrimoniales y los problemas de adicción al alcohol que parecían impulsarla a las zonas más peligrosas, arriesgando su vida y la de los colegas que la acompañaban.
Las últimas escenas, en la que puede verse a Colvin transmitiendo mientras las paredes del edificio se estremecían por las bombas que cada vez caían más cerca, son de un tremendo dramatismo; solo superadas en tensión por las que muestran al equipo de periodistas tratando de escapar por las escaleras hasta que, casi al llegar a la calle, una poderosa explosión mata a Colvin y a Rémi Ochlik, un fotorreportero francés que la acompañaba.
Cuando el humo comienza a disiparse, la cámara muestra sus cuerpos sepultados bajo los escombros y asciende sobre la destruida ciudad en un cierre de hermosa visualidad.
A Private War es una contundente película que, sin proponérselo, se convierte en un homenaje a todos los periodistas que a lo largo de la historia han ofrendado sus vidas al servicio de la verdad.
Manuel C. Díaz es un escritor cubano: manuelcdiaz@comcast.net. Su libro más reciente es “Escritores cubanos exiliados: sesenta reseñas literarias”, publicado por Ediciones Universal.