Esto es lo que debe hacer EEUU y los organismos internacionales para ayudar a Cuba | Opinión
Las imágenes vistas en el mundo sobre los disparos y palizas perpetrados sobre la sociedad civil cubana, sugieren que otro tipo de acción pudiera ser realizada, además de la solo crítica condenatoria en contra de la brutal represión comunista en Cuba.
La olla de presión por fin estalló cuando se intentó cerrarla por completo. Ciertamente, el estallido social simultáneo y espontáneo en varias ciudades del país, simplemente enardeció aún más a la población, que hambrienta y desarmada, ha tenido que enfrentarse con fuerzas especiales, que incluyen al ejército, la policía y grupos de reclutados por el régimen.
Ante toda esta barbarie, el régimen trata de mantener la olla de presión quitando los aranceles a la importación de comida y medicinas para así, de una forma implícita, seguir culpando a EEUU por un supuesto bloqueo que nunca ha existido ya que Cuba comercia con muchos países.
Y como en toda dictadura, tratan de ocultar la represión y falta de libertad en Cuba, impidiendo la visita de relatores internacionales y entorpeciendo todas las comunicaciones, en especial la internet.
En los últimos años el secretario general de la OEA, Luis Almagro, ha venido criticando fuertemente a la dictadura cubana, algo que hiciera el pasado 14 de julio en un video por YouTube, cuando dijo entre otras cosas “ la dictadura ha fracasado en Cuba, es importante que se recupere allí la soberanía y es imprescindible que la dictadura caiga”.
Esa postura de Almagro contrasta con su aparición en la Cumbre Latinoamericana de Miami en septiembre del 2018, cuando en su alocución a los asistentes habló sobre el noble y sufrido pueblo de Venezuela, pero no tuvo palabra alguna sobre la represión en Cuba. El autor de esta nota participó en esa Cumbre como expositor y puede dar fé que el ex presidente boliviano Jorge “Tuto” Quiroga y el ex ministro boliviano Carlos Sanchez Berzaín si señalaron a Cuba como una dictadura violadora de los derechos humanos y desestabilizadora de toda la región. Este aspecto fue reseñado por el autor en su columna “Dr Almagro, ¿Hemos sido permisivos con Cuba?, publicada por el Nuevo Herald el 11 de septiembre del 2018.
La ONU por su parte aseguró el 13 de julio de 2021 que “está monitoreando la situación y espera que se respete plenamente la libertad de expresión”. Así lo afirmó Farhan Haq, viceportavoz de la Secretaría General de las Naciones Unidas, quién agregó a Europa Press, “que se respeten los derechos básicos de las personas”.
A su vez, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), a través de su presidenta Antonia Urrejola, el 14 de julio criticó por CNN el llamado a tomar las calles por parte del presidente Miguel Diaz-Canel. Eso sin duda, pudiera desatar una guerra civil.
También la Organización Human Rights Watch (HRW), denunció el 13 de julio que los detenidos en Cuba “superan los 150 y se desconoce el paradero de muchos de ellos”. Así lo afirmó su director para las Américas, José Miguel Vivanco, quien además exigió que cesen las violaciones de derechos humanos.
El día 12 de julio, el presidente Joe Biden pidió al régimen cubano que “evite” la violencia en su “intento de silenciar” las protestas antigubernamentales, a las cuales expresó su apoyo. Por su parte la portavoz de la Casa Blanca, Jen Psaki, negó que EEUU fuera responsable por las protestas o que el embargo estadounidense fuera el culpable de la crisis económica.
A través de los años la tiranía cubana ha culpado a EEUU de todos sus males. Ya es hora que EEUU tome las riendas de una vez y por ejemplo, posicione tres portaaviones a 12 millas náuticas de Cuba, en aguas internacionales, con comida, medicina y suministros, para que la población civil vaya en sus embarcaciones a recogerlas. Eso pondría en evidencia la ineficiencia y maldad del régimen.
La ONU difícilmente puede hacer algo en el caso cubano ya que incluso e increíblemente, Cuba es miembro del Consejo de Derechos Humanos junto con Rusia, China, Bolivia y México.
La OEA es quién pudiera enforzar más alguna acción. Por ejemplo, si lograra repetir la votación de 2/3 partes, como ocurrió en 1962 cuando estuvieron a punto de aplicar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), pero varios países terminaron oponiéndose a las sanciones, entre ellos México, que por cierto, ahora mismo parece apoyar a la tiranía, según las palabras del presidente mexicano pidiendo el cese del embargo norteamericano.
La OEA pudiera solicitar que “La Convención Interamericana sobre la Desaparición Forzada” sea aplicada. Esta normativa se adoptó el 9 de junio de 1994 en la Asamblea General de la OEA, celebrada en Belém Do Pará, Brasil, y es perfectamente aplicable ahora a Cuba por la cantidad de desaparecidos que existen.
Lo cierto del caso es que alguna acción real hay que emprender, que no sean solo palabras. Eso de llamar “asesino” a una persona no funciona. Si no se detiene, seguirá asesinando.
Benjamín F. DeYurre es un economista y periodista. Twitter: @DeYURRE.