Tucker Carlson hace propaganda a favor de Putin mientras sus colegas son asesinados en Ucrania | Opinión
Es una trágica ironía que Fox News, proveedor de tanta desinformación y propaganda de expertos sobre la guerra de Rusia contra Ucrania, sea el medio que ahora llora la muerte de valientes corresponsales que perdieron la vida transmitiendo la verdad desde esa devastada nación.
Esas muertes deberían ser un reproche para la estrella más valorada de la cadena, y el mayor apologista de Rusia, Tucker Carlson.
Mientras Carlson ha estado parloteando desde la comodidad de su estudio, haciendo propaganda repetidamente a favor del presidente ruso, Vladimir Putin, y despreciando a Ucrania y sus aliados, el veterano camarógrafo de Fox News, Pierre Zakrzewski, de 55 años, y Oleksandra Kuvshynova, de 24 años, periodista local y asesora del equipo de Fox News en Ucrania, estaban desafiando el fuego de las armas allí. Murieron hace casi dos semanas cuando su vehículo fue alcanzado cerca de Kiev. Otro periodista de Fox News, Benjamin Hall, resultó herido en el ataque. (Un día antes, el documentalista independiente Brent Renaud murió baleado a las afueras de Kiev).
Como dijo la corresponsal de Fox News en el Pentágono, Jennifer Griffin, en un emotivo homenaje a sus colegas: “Si alguna vez hubo un momento en que el mundo necesitaba periodistas, reporteros, que arriesgaran sus vidas para contar estas historias, es ahora. Sin una prensa libre, los autócratas ganan”.
No es que ese resultado le moleste necesariamente a Carlson.
“¿Por qué no debería alentar a Rusia, que es lo que hago?”, había dicho Carlson en 2019, mientras Putin amenazaba a Ucrania, acumulando tropas en la frontera entre los dos países. En aquel entonces, Carlson se burlaba de la impugnación de Donald Trump en la Cámara de Representantes por retener la ayuda militar de Estados Unidos a Ucrania, extorsionando al presidente Volodymyr Zelenskyy para que sacara trapos sucios sobre Joe Biden.
Carlson dijo después que estaba bromeando, pero había empezado su diatriba diciendo: “Y lo digo en serio”. Dijo más o menos lo mismo recientemente, cuando Rusia comenzó su invasión de Ucrania a finales del mes pasado. En su programa del 22 de febrero, lamentó lo que describió como el “mandato” de los demócratas de que los estadounidenses tienen “el deber patriótico de odiar a Vladimir Putin” y “todo lo que no sea odiar a Putin es traición”.
Carlson defendió al asesino dictador ruso, desestimó la amenaza de Putin a Ucrania como una mera “disputa fronteriza”, afirmó falsamente que Biden favorecía a Ucrania porque sus líderes dieron a su familia “millones de dólares” y dijo que Ucrania no es una democracia sino “un estado clientelar del Departamento de Estado de Estados Unidos”. (Para que conste, la organización pro-democrática Freedom House da a Ucrania una “puntuación de democracia” de 39 en una escala de uno a 100; Rusia obtuvo 6.55; calificación que sigue estando dentro de la curva, supongo).
Para que no duden de que Putin aprueba las diatribas de Carlson, esas imágenes llegaron a la televisión rusa, con subtítulos en ruso.
Y no solo esas. David Corn, de Mother Jones, reveló un memorando del Kremlin a los medios de comunicación y comentaristas rusos, fechado el 3 de marzo, que decía: “Es esencial usar en lo posible fragmentos de emisiones del popular presentador de Fox News Tucker Carlson”. ¿Por qué? Como explicaba la directriz de 12 páginas, Carlson “critica duramente” a Estados Unidos y a la OTAN, incluso por su “comportamiento provocador ... hacia el presidente Putin, personalmente”.
Carlson denunció recientemente que las sanciones de Estados Unidos contra los oligarcas rusos de Putin eran incautaciones de propiedades injustas y se hizo eco de la desinformación rusa de que Estados Unidos tiene laboratorios de armas biológicas en Ucrania.
Es sorprendente que Fox News pueda atraer y retener a periodistas reputados como Zakrzewski, Kuvshynova y Hall cuando tienen que compartir el tiempo de emisión con gente como Carlson. De hecho, Fox ha perdido a otras personas con talento, como Chris Wallace. Y Griffin, para su gran mérito, ha corregido con hechos cada vez más a los expertos sin fundamentos de la cadena que salen al aire.
Carlson debería ser despedido por las vergonzosas actuaciones que ha tenido últimamente; y son actuaciones. Pero, por supuesto, no será así; un largo historial de atrocidades lo atestigua. En su lugar, nos queda llorar a los verdaderos periodistas, los que trataron de informar a los estadounidenses, no de engañarlos.
Jackie Calmes es columnista de opinión de Los Angeles Times, con sede en Washington, D.C.
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