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Arzobispo Wenski: Es ‘desconcertante’ que Trump abandone programa para niños migrantes | Opinión

Archbishop Thomas Wenski, left, advocates for the continuing TPS for Haitians as the American Business Immigration Coalition held a press conference to urge President Trump and his administration not to rescind Temporary Protected Status for Haitians on the February 3rd, on Tuesday, January 27, 2026, in Miami, Florida.
El arzobispo Thomas Wenski habla a favor de la continuidad del Estatus de Protección Temporal (TPS) para los inmigrantes haitianos, en una conferencia de prensa el 27 de enero de 2026, en Miami. cjuste@miamiherald.com

El gobierno de Estados Unidos ha decidido abruptamente poner fin a más de 60 años de relación con Caridades Católicas en la Arquidiócesis de Miami. Esta colaboración comenzó con la Operación “Pedro Pan”, la cual, bajo la dirección del entonces joven sacerdote irlandés Monseñor Bryant O. Walsh, ayudó a reasentar a unos 14,000 niños cubanos enviados solos a este país por padres desesperados que buscaban protegerlos de la adoctrinación comunista.

Desde 1960 hasta la actualidad, la arquidiócesis ha trabajado estrechamente con la Oficina de Reasentamiento de Refugiados para brindar albergue y otros servicios a miles de menores no acompañados de todas las nacionalidades.

Hoy en día, una instalación en Palmetto Bay, denominada “Msgr. Bryan O. Walsh Children’s Village” (Aldea Infantil Monseñor Bryan O. Walsh), tiene capacidad para albergar hasta a 81 menores. El programa asiste en la colocación de los niños en hogares de acogida, su reunificación con familiares y la provisión de servicios de apoyo. Dado el trauma que muchos de estos niños han padecido antes de llegar a Estados Unidos, también se les brinda atención psicológica.

El impacto positivo de esta cooperación entre el gobierno federal y Caridades Católicas puede apreciarse claramente en las vidas de los niños que vinieron con la Operación Pedro Pan, quienes, gracias a esta intervención, crecieron hasta convertirse en miembros exitosos de nuestras comunidades. Entre los “exalumnos” de Pedro Pan se encuentran líderes empresariales, políticos (incluido un exsenador), académicos, médicos, abogados, sacerdotes y obispos.

Durante más de 60 años, los servicios de la Arquidiócesis de Miami para menores no acompañados han sido reconocidos por su excelencia y han servido como modelo para otras agencias en todo el país. Nuestra trayectoria al servicio de esta población vulnerable es inigualable.

Sin embargo, los servicios de Caridades Católicas de la Arquidiócesis de Miami para menores no acompañados han sido privados de su financiamiento y se verán obligados a cerrar en un plazo de tres meses.

Es cierto que el número de menores no acompañados que ingresan al país ha disminuido. También es comprensible que algunos programas puedan reducirse o incluso eliminarse.

Pero, dada la historia y la reputación de la Aldea Infantil Mons. Bryan O. Walsh, resulta desconcertante que el gobierno de Estados Unidos decida cerrar un programa que difícilmente podría replicar —en el nivel de competencia y excelencia que Caridades Católicas ha alcanzado— si, en el futuro, nuevas oleadas de menores no acompañados llegaran a nuestras costas.

La ORR (Oficina de Reasentamiento de Refugiados), una agencia dependiente del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos (HHS), incluye en su misión la promoción de la salud, el bienestar y la estabilidad de los niños extranjeros no acompañados. La ORR se compromete a actuar en el mejor interés del niño. Solo este hecho debería exigir una revisión de la decisión de clausurar este programa emblemático y de larga trayectoria.

Thomas Wenski es arzobispo de la Arquidiócesis de Miami.

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