Promesas incumplidas, altos precios y guerras: Trump no trajo una edad de oro | Opinión
El índice de aprobación del presidente Donald Trump entre los votantes se ha desplomado al 37%, según una encuesta reciente del New York Times y Siena College. Esta caída es producto de una combinación de frustración económica y temor y rechazo a decisiones en el escenario internacional que para muchos estadounidenses son peligrosas, innecesarias e incluso inmorales.
Uno de los factores más determinantes en la baja aprobación de Trump es el costo de la vida. Solo el 28% de los votantes aprueba la forma en que Trump ha manejado la economía. La razón es evidente: la subida del precio de los alimentos, la gasolina, los alquileres residenciales, los seguros de todo tipo y los servicios básicos no dejan de golpear a la clase trabajadora y a la clase media.
Mucha gente esperaba que Trump cumpliera sus promesas de auge económico inmediato, pero para numerosos hogares la realidad es el estrés financiero, las deudas, vivir de cheque en cheque, las dificultades para llegar a fin de mes. La “edad de oro” que Trump prometió no se ve por ninguna parte, excepto entre el uno por ciento más rico de la sociedad norteamericana, que no para de lucrar con las guerras perpetuas y la extracción de combustibles fósiles y otros minerales.
La economía suele ser el terreno donde Trump más ha alardeado. Siempre ha cultivado una imagen de empresario exitoso capaz de mejorar la economía nacional y el nivel de vida de la gente. Pero cuando los precios no dejan de subir y la incertidumbre económica domina las conversaciones familiares, esa narrativa se revela como una serie de promesas huecas. No se puede engañar a los votantes cuando ven lo que cuesta llenar el carrito del supermercado, pagar el alquiler de la vivienda o llenar de gasolina el tanque del automóvil.
Otro factor que ha causado la caída de Trump es el conflicto con Irán. Solo el 30% de los votantes aprueba su decisión de ir a la guerra en Oriente Medio. Después de décadas de intervenciones militares en Irak y Afganistán con resultados negativos y un alto costo en vidas humanas, muchos estadounidenses se muestran escépticos y rechazan nuevas aventuras bélicas.
El estilo de gobierno de Trump, caracterizado por el dramatismo, la confrontación constante y la inestabilidad, ya genera fatiga política entre la población. Mucha gente se muestra agotada de vivir en un clima permanente de tensión, insultos y crisis.
El desplome del índice de aprobación es particularmente marcado entre los jóvenes y los votantes hispanos. Esos dos grupos suelen tener un peso electoral decisivo, por lo cual en las elecciones al Congreso de este año el dominio republicano del Capitolio podría evaporarse y ceder su lugar a los demócratas.
La desaprobación entre los jóvenes es devastadora para Trump: solo el 19% entre los votantes de 18 a 29 años lo apoya. Esta generación ha crecido bajo el embate de los altos costos de los estudios universitarios, los salarios insuficientes, las dificultades para comprar vivienda y la inquietud ante el cambio climático.
Las políticas de Trump no responden a las prioridades de los jóvenes. El mandatario se centra demasiado en las divisiones ideológicas, en las intervenciones en el extranjero, y en una proyección imperial desconectada del pensamiento de los jóvenes y que no resuelve sus problemas.
Entre los hispanos, el escaso 20% de aprobación revela un deterioro significativo. La retórica despectiva y las políticas migratorias inhumanas de Trump y su gabinete ha generado un enorme rechazo entre la gran mayoría de los hispanos. Incluso muchos que votaron por él ahora se muestran arrepentidos de haberlo elegido. Y desde luego, los hispanos también sufren intensamente el aumento del costo de la vida, especialmente en estados como Florida, Texas, Nevada y Arizona.
La caída de Trump indica que el apoyo que conservaba en su propia base de partidarios se ha erosionado gravemente. Debido al malestar económico y al temor a sus aventuras imperiales, el mandatario ha perdido terreno rápidamente. A menos de un año y medio del inicio de su segundo período en la Casa Blanca, se ha convertido en un líder impopular.
Andrés Hernández Alende es un escritor y periodista radicado en Miami. Sus novelas más recientes son “El ocaso” y “La espada macedonia”, publicadas por Mundiediciones. También ha publicado el ensayo “Biden y el legado de Trump” con Mundiediciones y el ensayo “Una plaga del siglo XXI”, sobre la pandemia del COVID-19..