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Jorge Ramos: Exembajador cuenta su versión de la crisis profunda entre México y EEUU | Opinión

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, participa en la conferencia de prensa diaria que llaman la ‘mañanera’, el miércoles 27 de septiembre de 2023, en el Palacio Nacional de la Ciudad de México.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, participa en la conferencia de prensa diaria que llaman la ‘mañanera’, el miércoles 27 de septiembre de 2023, en el Palacio Nacional de la Ciudad de México. Eyepix Group/Sipa USA

“En ese día, pasé de ser alguien a quien AMLO veía como un amigo a alguien en quien él sentía que ya no podía confiar”, se lamenta Ken Salazar en su libro “Borderlands” (Fronteras) sobre el rompimiento de su relación de amistad con el entonces presidente mexicano. “Me convertí en persona non grata en la Ciudad de México. Una de las tareas más importantes de mi vida, servir como embajador de Estados Unidos en México, terminaba repentinamente”.

Ese día fue el jueves 25 de julio del 2024.

En una operación llena de interrogantes, dos notorios líderes del narcotráfico —Ismael “El Mayo” Zambada y uno de los “Chapitos”, Joaquín Guzmán López— salieron en una avioneta del norte de México y aterrizaron en una pequeña pista de Nuevo México. Poco después ambos serían arrestados por agentes federales de Estados Unidos. Estos son los datos más básicos; todo lo demás está en disputa. Los gobiernos de México y Estados Unidos tienen versiones muy distintas de lo ocurrido.

Salazar cuenta en su libro que tanto él como el entonces Fiscal General, Merrick Garland, le explicaron al presidente Andrés Manuel López Obrador, en una comunicación oficial, que “no fue nuestro avión, no fue nuestro piloto y no fue nuestra operación”. Pero en cambio AMLO lo vio como una “traición” y “aparentemente se sintió ofendido por lo que percibió como una violación de la soberanía de México”. Ahí Salazar y AMLO dejaron de ser amigos y rompieron su comunicación.

Hace solo unos días, en la mañanera, la actual presidenta Claudia Sheinbaum retomó el tema y se preguntó públicamente si el embajador Salazar había mentido en el 2024. El asunto tiene relevancia porque el gobierno mexicano está luchando para evitar una intervención militar del gobierno de Trump en su territorio. Y quiere resaltar su rechazo con lo ocurrido hace dos años. Pero el embajador no ha cambiado su versión de los hechos.

En una entrevista que realicé el 30 de junio — mucho antes de que la presidenta Claudia Sheinbaum lo acusara de mentir— el exembajador Salazar, negó — una vez más— que su país hubiera estado involucrado en el plan para detener a “El Mayo” Zambada y a uno de los “Chapitos”. ¿Usted sabía de esa operación? le pregunté. “No lo sabía nadie de los Estados Unidos… y eso se lo comuniqué muy claramente a todos los oficiales de México”, me dijo. “No fue nuestra operación”. ¿Participó Estados Unidos en esa operación? insistí. “Participamos, sí, al detenerlos ya llegando acá (a Estados Unidos)”.

Pero el gobierno mexicano no le cree al diplomático. Y algo no cuadra. Lo que debió haber sido una victoria para ambos países — el arresto de dos grandes líderes del narcotráfico— es ahora un pleito internacional. Algo está muy raro.

Otra cosa que tampoco le perdonan a Salazar es que haya incluido en su libro una cita atribuida a un “prominente hombre de negocios de México” (que solo identifica como “The Whisperer”, el susurrador) y que era “amigo y confidente del presidente mexicano”. AMLO “no puede soltar el poder”, le confió el susurrador a Salazar. “Y (el presidente) está muy preocupado por la información que Estados Unidos va a obtener de ‘El Mayo’, como si el poderoso y atrincherado capo fuera a soltar la sopa sobre numerosos funcionarios públicos de México”.

A pesar de lo anterior, Salazar me dijo en la entrevista que él nunca tuvo ninguna prueba de que AMLO hubiera negociado con los narcos. “Primero, yo nunca tuve evidencia que López Obrador estuviera haciendo cosas de ese tipo; no, no, esa evidencia nunca se me presentó”, me dijo. “Eso lo digo, y sí, yo le tengo respeto al presidente López Obrador”. ¿No había acuerdos de López Obrador con narcos? le pregunté. “Yo no tengo (conocimiento) de que eso ocurría… lo que pasaba en esos tiempos es que se hablaba mucho de esas preocupaciones. Todos lo estaban hablando”.

AMLO dejó la presidencia el 30 de septiembre del 2024 y Donald Trump regresó a la Casa Blanca el 20 de enero del 2025. Y hoy las relaciones entre los dos países son las más tensas en décadas. En todo parece haber conflicto, desde la migración y los aranceles hasta los términos del tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) y el asunto esencial del narcotráfico transnacional.

¿Qué hacer? “Lo que se requiere es una alianza de América del Norte para trabajar en todos los temas de seguridad”, me dijo el embajador durante la entrevista. Pero estamos muy lejos de eso. La desconfianza define este momento.

Las disputas de los últimos dos gobiernos de México con el embajador Salazar van más allá de malentendidos personales. Son dos maneras muy distintas de ver y enfrentar la violencia y el narcotráfico. Lo que ha ocurrido, cierra Salazar en su libro, es “un rompimiento fundamental de la confianza y el entendimiento” entre México y Estados Unidos.

Somos vecinos muy distantes.

Jorge Ramos es un inmigrante, escritor y periodista independiente. Tiene dos podcasts en YouTube (Así Veo Las Cosas y The Moment). Por 38 años fue presentador del Noticiero Univision.

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