Polémica visita de Trump a México
El sentido común indica que en situaciones conflictivas, la diplomacia, el diálogo, la negociación representan una mejor alternativa a la estéril confrontación hostil entre las partes. Sin embargo, acabamos de ver que este dictum, tan sabio y eficaz en política, no es en modo alguno aplicable al candidato presidencial republicano. Tal parece, como dicen los politólogos, que “Trump es Trump y seguirá siendo Trump hasta el final”.
Su postura arrogante e histriónica salió una vez más a relucir, al final, sin tener en cuenta ni dar consideración alguna a la invitación presidencial y la ética protocolar de anfitrión de una nación amiga y aliada de los EEUU.
Por otra parte, nos sorprendió sobremanera esta invitación. Todavía no sabemos el porqué. Estimo, con todo respeto, que el presidente Enrique Peña Nieto perdió una oportunidad de oro de defender la dignidad del valiente pueblo mexicano, trabajador y próspero, mancillado varias veces en declaraciones publicas refiriéndose al tema migratorio por el candidato Trump.
No creo que nadie pensó que Trump llevara en su agenda tender puentes o pedir disculpas. En sus más recientes declaraciones en Tucson, Arizona, dijo que “ellos aún no saben que tienen que pagar por el Muro”. Él debe ser declarado persona non grata por exaltar el odio y la división sin compasión entre pueblos amigos y aliados.
México ya forma parte de la campaña electoral presidencial. Esperamos que las aguas tomen su cauce normal.
Marino López-Blanco
Key Biscayne
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de septiembre de 2016, 3:14 p. m. with the headline "Polémica visita de Trump a México."