El turismo de la muerte
En algunas partes de Europa cuando alguien dice: Fulano se fue a “un viaje a Suiza” comprenden lo que se quiere decir. Pareciera un viaje de turismo, de hecho podría tener ciertas connotaciones turísticas, sin embargo no lo es, es un viaje sin regreso ya que “Suiza es el único país donde el suicidio asistido no se limita a atender a sus ciudadanos sino que está abierto a cualquiera”, revista Muy Interesante, julio de 2016.
A diferencia de la eutanasia, en el suicidio asistió es el paciente quien tiene que tomar parte activa e ingerir el preparado letal que le da la persona encargada, usualmente, una “solución de pentobarbital sódico”. En Suiza este trabajo es realizado, principalmente, por tres asociaciones civiles:” EXIT International” –solo atiende a suizos– así como “Life Circle y Dignitas” que pueden atender a extranjeros también.
Se considera que anualmente cientos de personas del Reino Unido, Francia y Alemania, que tienen enfermedades terminales, deciden adelantar el final y se dan el “viaje a Suiza”, conocido también como “turismo de la muerte”.
Según la sociedad se va descristianizando, sobre todo en Europa, las personas ven la muerte con diferente óptica. Es el hecho que termina y cierra el ciclo de la vida, sin considerar que haya otra después de la muerte. Por tanto no consideran pecaminoso ponerle fin a una vida en un caso crítico, terminal y sin esperanzas objetivas, evitando sufrimientos a quien se va.
La cultura occidental está impregnada de mitos, leyendas y tradiciones relacionadas con la muerte. El hombre es el único animal que sabe que va a morir. Desde tiempos remotos los más antiquísimos seres humanos en la historia de la evolución crearon el culto a los muertos, posteriormente base fundamental de muchas religiones.
Posiblemente, la cultura hacia la muerte se vaya modificando como ha sucedido con tantas otras posturas ante la vida y poco a poco distintos países comiencen a legalizar el suicidio asistido y la sociedad lo vea como algo natural, como una forma más de decir adiós, pues “hay veces, sobre todo en casos extremos, que la muerte sabe a libertad”.
Jesús Lázaro
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de septiembre de 2016, 3:41 p. m. with the headline "El turismo de la muerte."