¿Abortos de buena fe?
La edición del lunes 12 sorprendió a los lectores con una página publicitaria completa a favor del aborto.
Era un anuncio pagado por una asociación abortista llamada Catholics for Choice, en el que aparece la foto de su portavoz, Gloria Romero. Por supuesto que el grupo no cuenta con la aprobación de la Iglesia Católica.
El texto aboga por que se destinen fondos públicos para cubrir los gastos de abortos. Eso nunca debería permitirse, pues sólo se deben destinar dineros de los contribuyentes para servicios médicos a favor de la salud. El embarazo no cualifica como enfermedad. La criatura humana en período de gestación no puede equipararse a un tumor maligno que deba ser extirpado.
El mensaje afirma erróneamente que la financiación del aborto pertenece a la justicia social católica. El Catecismo de la Iglesia Católica trae un artículo titulado precisamente “La justicia social”, a partir del número 1928, donde no aparece absolutamente nada sobre el aborto, sino más bien consideraciones sobre el bien común, la solidaridad, la justa remuneración del trabajo y temas en torno a la justicia y caridad fraternas.
Quien haga campaña en pro del aborto, escudándose en su condición de católico, comete falta grave de escándalo, pues podría inducir a mujeres con poca formación cristiana a practicarse abortos pensando que no cometen pecado mortal.
La persona que como católica se presente favorable al aborto no puede recibir la Sagrada Comunión a menos que se arrepienta y se retracte públicamente para reparar el daño causado. Jesús habló severamente al respecto: “Al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le valdría que le colgasen una piedra de molino al cuello y lo arrojasen al fondo del mar”.
Eduardo M. Barrios, S.J.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de septiembre de 2016, 7:18 a. m. with the headline "¿Abortos de buena fe?."