Todos somos colombianos
Todos los amantes de la libertad, justicia y verdadera democracia leyeron con regocijo la noticia de la derrota en el referéndum sobre el trato hecho en Cuba entre el presidente colombiano Juan Manuel Santos y la guerrilla de las FARC. La votación fue inesperada, y la prensa de Colombia y extranjera anunció, prácticamente como un duelo, el rechazo del bravo pueblo de nuestro hermano país a la “paz”.
Nada más engañoso. Todos queremos paz, lo que se rechazó fue un pacto de capitulación de un gobierno electo democráticamente con un grupo terrorista que ocupaba territorio a la fuerza y vivía del narcotráfico. Tenemos solo que recordar quienes celebraban la noche previa a la votación que se asumía iba a ser un rotundo respaldo al SÍ. Allá estaban en cercano contubernio con los guerrilleros, el octogenario ladrón y asesino Raúl Castro, los acéfalos Evo Morales y Nicolás Maduro entre otros. No faltaron los ingenuos locales y del extranjero, incluyendo al Papa, que pensaban que este trato llevaría a una estabilidad en Colombia deseada por todos.
Paz, sí, pero no con indultos a los culpables y garantías de participación en el sistema de gobierno. Declarar culpabilidad, ceder las armas, renunciar al narcotráfico, y acogerse a la justicia primero y después la conciliación. Todos los colombianos que votaron por el SÍ y lamentan la derrota deben estudiar estas elecciones y darse cuenta de que la victoria del NO fue determinada por las regiones del país que estaban controladas por los guerrilleros. A pocas palabras, buen entendedor basta. Felicidades al pueblo colombiano que ha logrado librarse, por lo menos temporalmente, de un futuro como el que sufren Cuba y Venezuela.
Fernando J. Milanés
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de octubre de 2016, 4:39 p. m. with the headline "Todos somos colombianos."