Perdimos a Cuba en 1959, no perdamos a EEUU en el 2016
En 1959, los cubanos perdimos nuestra patria. No olvidemos que la libertad, la libre empresa, la propiedad privada siempre corren peligro de extinción. Es más, pueden perderse en una generación. No son hereditarias, genéticas. Deben protegerse, hay que luchar por ellas, y así pasarlas de generación en generación. No olvidemos lo que pasó en Cuba en 1959, y parecía imposible.
Las elecciones presidenciales del 8 de noviembre son las más importantes para Estados Unidos desde 1980. Está en juego si nuestro país se inclina más y más al socialismo, a un gobierno central con más poderes, a una medicina socializada. Necesitamos una desestatización de nuestra sociedad.
Solo tenemos dos candidatos principales para decidir por quién votar. Uno es muy favorable a una economía socializada, a un aumento de los impuestos, a un sistema médico controlado, al aborto, que los ciudadanos no tengan el derecho de poseer armas, a un control mayor del gobierno federal sobre la educación, la propiedad privada.
El otro favorece la libre empresa, la propiedad privada, un gobierno federal mínimo, menos impuestos, la educación controlada por los estados y los condados, que los ciudadanos tengan el derecho de poseer armas.
No podemos votar por suposiciones, personalidades, raza, sexo, religión, sino por principios, por quien podrá mantener la riqueza y grandeza que los Estados Unidos tienen desde 1945. Por quien pueda impedir los ataques terroristas y sepa derrotar a los terroristas. Por quien mantenga un sistema conservador, con garantías, con leyes y orden. Cada individuo es responsable por él y su familia. El peligro mayor para mantener un país libre es un gobierno federal poderoso, acaparador.
Estamos en una guerra global por nuestra supervivencia. Una guerra de la civilización contra el terrorismo. Una guerra para alcanzar el objetivo final: que nosotros, nuestra generación, nuestros hijos y nietos, podamos vivir en paz, tranquilidad y bienestar. Solo uno de los candidatos reconoce este peligro. Definitivamente mi voto es para el candidato que reconoce que estamos en guerra desde el 2001, que el enemigo quiere destruirnos, y promete terminar con nuestros enemigos.
Nosotros los cubanos perdimos a Cuba en 1959 por nuestra culpa. No podemos permitir que el pueblo norteamericano pierda a los Estados Unidos en el 2016 por no saber decidir bien quién y qué sistema gobierne después de las próximas elecciones.
Manuel Cereijo
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de octubre de 2016, 5:51 p. m. with the headline "Perdimos a Cuba en 1959, no perdamos a EEUU en el 2016."