Periodistas y ética
Como líder de una gran comunidad de fe, el Papa Francisco, mes tras mes, propone a los fieles peticiones especiales para llevarlas a la oración.
La intención para este mes de octubre reza así: “Para que los periodistas, en el ejercicio de su profesión, estén siempre motivados por el respeto a la verdad y por un fuerte sentido ético”.
La Doctrina Social Cristiana presenta la información como uno de los principales instrumentos de participación democrática. La sociedad tiene derecho a recibir información basada en la verdad, la libertad, la justicia y la solidaridad.
Los gobiernos totalitarios vulneran sistemáticamente el derecho a la información objetiva. Pero los países democráticos tampoco se encuentran inmunes de recibir información falseada. Toca a las autoridades competentes garantizar pluralismo en los medios de comunicación, impidiendo que grupúsculos de inescrupulosos magnates controlen esos medios noticiosos para promover sus intereses y no el bien común.
Dada la fragilidad humana, toda profesión, incluso la más sagrada, está expuesta a tentaciones contra la ética profesional.
Siempre, pero especialmente en tiempos de campañas electorales, todos los involucrados en la difusión de noticias y en sus análisis, llamémoslos periodistas, deben esforzarse por descubrir y revelar la verdad. No les es lícito divulgar rumores como certezas. Tampoco deben hacerle el juego a las campañas políticas que apelan a la difamación de sus adversarios y rebajan los debates preelectorales al nivel de insultos personales más propios de verduleras y carretoneros que de estadistas.
Gracias a los avances tecnológicos, por primera vez en la historia las noticias llegan instantáneamente a todos los rincones del planeta las veinticuatro horas del día. De ahí que la responsabilidad moral de los periodistas se haya agigantado.
Se debe rezar a Dios para que proteja a los periodistas de caer en la tentación de vender su pluma o voz a quienes aspiran a servirse a sí mismos y no al conjunto de la comunidad. Que los periodistas no se dejen cegar por apasionamientos, sino que se mantengan lúcidos e independientes a la hora de discernir lo verdadero de lo falso, lo justo de lo injusto, y que tengan muy presente que sus juicios pueden afectar para bien o para mal los destinos de todo un país.
Eduardo M. Barrios, S.J.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 10 de octubre de 2016, 2:38 p. m. with the headline "Periodistas y ética."