En boca cerrada...
Si la persona común y corriente debe cuidarse de hablar cosas sin sentido que la hagan lucir ridícula, mucho más deben hacerlo las personas que ocupan cargos públicos en cualquier tipo de empresa, o en política.
Llego a esa personal conclusión al leer las inverosímiles declaraciones de la vocera del Dept. de Estado, Marie Harf.
Dicha funcionaria tuvo el desacierto de pararse ante las cámaras y decir que los terroristas no matarían tantas personas si tuvieran un empleo. Es decir: Es la falta de empleo, y no el fanatismo religioso, lo que los convierte en asesinos.
Se imaginan ¿qué pasaría si cada uno de los desempleados de este mundo se armara de un cuchillo, o un Ak-47, y saliera a la calle a matar a todo el que se encuentre en su camino? Por ejemplo: ¿Qué pasaría aquí en Estados Unidos donde tenemos casi 50 millones de personas recibiendo Food Stamps, una gran cantidad de ellos sin empleo?
Sinceramente creo que cuando alguien no tiene nada interesante y lógico que decir, hace muy bien con callarse la boca, no importa cuán grande sea su interés en justificar lo injustificable.
Neil V. Núñez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de febrero de 2015 a las 5:00 p. m. con el titular "En boca cerrada...."