Hillary en la cúspide
Llegué hace 50 años a este país de libertad y leyes. Si no es el más perfecto, es el mejor y lo podemos comprobar, cuando tiene una migración diaria de muchas partes del mundo, que se pueden contar por miles.
Como ciudadana naturalizada aquí en los EEUU empecé a participar en las elecciones desde el año 1973. Jamás había visto algo tan penoso en los dos partidos.
Empiezo por la aspirante demócrata Hillary Rodham Clinton. La señora Clinton es un tsunami de corrupción, de mentiras, de doble cara, de falta de respeto hacia ella misma. La rodean muchos pasajes oscuros de su pasado y su presente. Se está forzando para hacer creer a los votantes que su corazón está lleno de amor para el pueblo; falso, completamente falso y ustedes pueden ver como la prensa parcializada le da su voto de confianza.
Mucho ojo, queridos votantes, una vez que ustedes la lleven a la cúspide, nada cambiará. Ella es millonaria y los pobres y la clase media seguirán empeorando. La Corte Suprema de Justicia está en juego y ellos pueden hacer cambios en la Constitución que afectaría a los EEUU, para siempre y para mal.
Del aspirante por el Partido Republicano, Donald J. Trump, les puedo asegurar que sería el Ronald Reagan del 2016. Haría una nación esplendorosa como los Padres de la Patria contribuyeron hace 240 años. Los políticos de su propio partido, que le han dado la espalda, serán una vergüenza para la historia de los EEUU, porque de salir la señora Clinton, caerá en la conciencia de los republicanos ver como se despedaza este bello y noble país.
Esther Almeida-Díaz
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de octubre de 2016, 6:12 p. m. with the headline "Hillary en la cúspide."