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Cartas

¿Cómo se destruye una sociedad libre?

A worker toils in the sugarcane fields near Artemisa, Cuba. This year Cuba has one of the worst sugar crops in its history.
A worker toils in the sugarcane fields near Artemisa, Cuba. This year Cuba has one of the worst sugar crops in its history. AP

Existen ciertas condiciones que pueden, si son usadas en forma inteligente y sutil, destruir una sociedad libre, y convertirla, ya sea en una sociedad controlada por un caudillo, o una sociedad controlada por el Estado.

Una condición necesaria pero no suficiente, es el deseo desmesurado del pueblo por librarse del gobierno existente, a toda costa. Esto puede lograrse mediante elecciones, en una sociedad libre, o mediante la fuerza, o golpe de Estado. Donde la consigna es cambio y/o revolución. Otra condición es que la nueva persona electa, o la persona que asuma el poder por la fuerza, tenga una popularidad fuera de lo normal, cercana al fanatismo, y en la cual el pueblo, equivocadamente, confíe a plenitud, dándole un voto de apoyo y confianza que jamás debe darse a una persona, solo a instituciones. Recordemos a Alemania, Italia, Venezuela, Cuba…

Dadas estas condiciones, solo es suficiente entonces que la persona al frente de esa sociedad, y su grupo cercano de colaboradores, se tracen un plan para lograr poco a poco el control pleno. Se puede escoger una causa que sea lo suficientemente importante para el país, y tratar de lograr su apoyo, la cual una vez aprobada o impuesta, empiece a darle control y fuerza a la persona y grupo en el poder.

Si nos fijamos en Cuba, 1959, se escogió la Reforma Agraria. ¿Por qué? Porque la agricultura era la industria más importante de Cuba. Se difundieron mentiras, se tergiversaron datos y estadísticas, como la gran cantidad de latifundios existentes, cuando la realidad era que el promedio de una finca en Cuba en 1959 era de 4.4 caballerías. Un latifundio era una finca de más de 100 caballerías.

Se repitió y repitió la falta de producción en la mayoría de las fincas, cuando en Cuba, tanto el azúcar, como el tabaco, el café, como la ganadería, las frutas, los granos, etc. producían una gran riqueza al país.

Una vez que el caudillo o gobernante electo empieza a controlar, aumentar su poder, le siguen otras leyes o medidas, poco a poco, que van aumentando el control y poder del gobierno. A la Reforma Agraria en Cuba le siguió la Reforma Urbana, y luego las confiscaciones, la eliminación de la propiedad privada. Pero en otras sociedades pueden ser otras leyes, medidas que promuevan el crecimiento y control del gobierno. Las tácticas dependen de la época, del estado de la sociedad libre y sus instituciones. En unas sociedades se pudo hacer en forma vertiginosa, en otras se pudiera hacer en forma paulatina.

Otra táctica es la de dividir a esa sociedad, ya sea infundiendo el odio entre razas, o entre clases, o entre inmigrantes y ciudadanos. Proclamando que la riqueza hay que distribuirla mejor, y no producir más. Difundiendo el concepto de que la riqueza crea pobreza. De que todo aquel que haya logrado una fortuna, lo hizo a expensas de otros. Mintiendo acerca de que la igualdad de oportunidades tiene que estar acompañada por igualdad de resultados. No, igualdad de oportunidades sí, pero los resultados dependen del esfuerzo, voluntad, responsabilidad de cada persona.

También, creando un gobierno cada día mayor, más burocrático, y con el concepto falso de que el gobierno es el que produce riquezas, empleos, y sabe decidir y escoger mejor que el individuo. O sea, una estabilidad y seguridad falsa, que conducen a menos trabajo, menos productividad, y destruye poco a poco la iniciativa privada. Ningún gobierno produce dinero. Nada es gratis. Todo lo que el gobierno obtiene es a base del dinero del pueblo.

No olvidemos que la libertad, la libre empresa, la propiedad privada siempre corren peligro de extinción. No son hereditarias, genéticas. Es más, pueden perderse en una generación. Deben protegerse, hay que luchar por ellas, y así pasarlas de generación en generación. No olvidemos lo que pasó en Cuba en 1959. No perdamos nuestra gran sociedad libre.

Manuel Cereijo

Miami

Esta historia fue publicada originalmente el 31 de octubre de 2016, 6:16 a. m. with the headline "¿Cómo se destruye una sociedad libre?."

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