La paz ansiada
El mundo vive una situación horrenda a escala internacional: corrupción política, violencia al por mayor, fanatismo y radicalismo religioso, inseguridad mundial, drogas, pandillas, asesinatos, maltrato y abuso de niños y mujeres, degeneración sexual. La maldad y la injusticia, tal como lo profetizó Cristo, están aumentando, a pesar de las muchas reuniones para lograr una paz mundial, pero no la lograrán ya que es el mismo Dios quien afirma: “No hay paz para con los impíos” ¡Por qué?, podría preguntar alguien. “Los impíos son como el mar en tempestad, que no puede estarse quieto, y sus aguas arrojan cieno y lodo”.
Se gastan miles y miles de horas y millones de dólares buscando esa ansiada paz pero rechazan la oferta de paz dada por Dios a través de Cristo: “Mi paz os dejo, mi paz os doy; no como el mundo la da, Yo la doy”. No aprendemos que sólo a través de la obediencia a Dios por medio de su justicia y de su Hijo amado, Cristo el Señor, es como respetaremos y amaremos al prójimo.
Carlos Reyes
Por e-mail
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de febrero de 2015, 1:00 p. m. with the headline "La paz ansiada."