Es la globo-economía, estúpido
Carrier, la subsidiaria del consorcio United Technologies, se abstuvo de mover 800 empleos en Indianápolis hacia México por intervención del presidente electo, decían titulares de prensa. Ulteriormente se supo que la firma recibió a cambio un corte en impuestos estatales de 7 millones de dólares. La intervención de Trump salvó 800 puestos de trabajo que al final fueron subsidiados, en un mes que se crearon 178,000 empleos sin subsidio. Poco rédito de un costoso intervencionismo estatal.
Peor sería la guerra comercial que ha anunciado con desmedidos aranceles a la importación. La mayor relación de intercambio económico mundial es la que existe entre EEUU y China. Estos lazos sostienen la coexistencia actual entre ambas superpotencias. Si Trump cumple su promesa de imponer aranceles de 45% a los productos chinos no solo reducirá el consumo interior, ese motor del crecimiento económico, torpedearía un punto muy sensible de la estabilidad mundial.
Cuando Walmart invierte $1,300 millones en su subsidiaria de México asegura su empoderamiento en el mercado del gran vecino y resulta en generosas ganancias para los cientos de miles de accionistas estadounidenses de esa compañía. Es claro que la madeja de interrelaciones múltiples de carácter económico, comercial, financiero, tecnológico, cultural y político en nuestro mundo son irreversibles. Estados Unidos representa menos del 5% de la población mundial. ¿Debe levantar muros materiales e inmateriales para intentar aislarse en el mundo de hoy? Vaya forma de enfrentarse a los desafíos tecnológicos y a la globo-economía.
Andrés Pérez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de diciembre de 2016, 1:33 p. m. with the headline "Es la globo-economía, estúpido."