Dictadores y hogares tóxicos
Si un calificativo no se le puede negar a Fidel Castro es el de dictador; en su haber tiene miles de ajusticiados en paredones de fusilamiento –como tantos dictadores– y la destrucción de una isla: Cuba, que otrora fuera una tacita de oro. Su fallecimiento hace recordar a otros dictadores de derecha o de izquierda contemporáneos. España: Francisco Franco (1892-1975), Alemania: Adolf Hitler (1889-1945), Unión Soviética: Joseph Stalin (1878-1953), entre otros, quienes comparten infancias con elementos similares que inclinarían a pensar si influyeron en sus respectivas personalidades con tendencias dictatoriales como mecanismo de compensación. Considérense algunos datos biográficos.
Francisco Franco (el segundo de cinco) era hijo de Nicolás “severo en casa y liberal en la calle”, y de Pilar Bahamonde. Su padre abandona el hogar cuando lo trasladan a Madrid y allá forma uno nuevo. “Tanto por admiración a aquella buena mujer estoicamente infeliz, como por reprobación a la conducta de su progenitor, cuyo afecto nunca recibió ni sabía cómo ganar, el resentimiento de Franco hacia éste nunca se disipó”.
El padre de Hitler, Alois, se casó tres veces, “la última con la sirvienta de la casa, Klara Poelzl”, sobrina suya. De este matrimonio sólo se salvó el cuarto vástago a quien nombraron Adolf. Su “padre distante, muchas veces ausente y severo, [era] propenso a pegarle (…) Creció apegado a la madre que lo mimaba”, pues con su padre, fallecido en 1902, tenía conflictos por motivos vocacionales.
Stalin era hijo de Vissarion, a quien llamaban Beso, era zapatero de oficio y muy bebedor; su madre, Ekaterina, apodada Keke, realizaba trabajos domésticos en casas del vecindario. “Los ingresos no son abundantes y con la afición de Beso por el vodka se encogen todavía más”. El papá de Stalin era irresponsable, también violento, por esto “cualquier excusa era buena para emprenderla a golpes contra su hijo”. Cuando el pequeño tiene siete años su padre los abandona, quedando al cuidado de su madre.
Ángel Castro estaba casado con María Luisa Argota. Tuvieron dos hijos, Pedro Emilio y Lidia. Estando casado aún comenzó a tener relaciones con Lina Ruz, que trabajaba en la casa como sirvienta. Tiempo después María Luisa abandonó su hogar. Lina y sus hijos que vivían en un bohío en el fondo de la casa se mudaron a la casa grande. Fidel nació el 13 de agosto de 1927. Su padre lo reconoció cuando tenía unos 16 años para matricularlo en el Colegio La Salle de Santiago de Cuba. Al no tener la edad requerida, lo reconoció como nacido en 1926.
Aparentemente, un hogar disfuncional, tóxico, subyace en la formación de estos dictadores.
Jesús Lázaro
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de diciembre de 2016, 8:17 a. m. with the headline "Dictadores y hogares tóxicos."