Significado de la Navidad
Existe un ambiente permeado de alegría, júbilo y bullicio. Se nota que llegaron las Navidades; las tiendas y los comercios están abarrotados de compradores y paseantes. La energía se percibe y es contagiosa, hay iluminación en los hogares, arbolitos bellamente adornados, etc. Todo nos indica una época especial que nos conduce a comprar con el fin de regalar. Algunos piensan que es un rasgo típico del consumismo comercial. Nada tenemos que objetar que dediquemos una época a regalar con alegría.
Sin embargo, no podemos desconocer y hay que enfatizar la magnitud y trascendencia del gran misterio religioso que celebramos: la Encarnación, en el que Dios se hace hombre en Jesús por amor. Es por eso que no se puede decir con palabras simplemente lo que esta celebración significa. Me recuerda un sabio proverbio oriental: “Si tu palabra no es mejor que el silencio, cállate”.
El valor de la celebración pascual depende de nuestra actitud para vivir y sentir el misterio de la presencia de Dios. Nada suplirá el itinerario hacia el camino interior de uno mismo. Solo allí se desarrolla el misterio de la Encarnación. Solo en lo hondo de mi ser descubriré la presencia de Dios. En silencio, en oración, en meditación podemos descubrir lo que no puede venir de afuera, de lo exterior y tiene que surgir de tu interior, de ti mismo. Muchos cristianos viven sin enterarse del verdadero significado de la Navidad.
El encuentro con Jesús, que apareció en un momento en la historia, nos tiene que llevar al encuentro con Dios, que no tiene historia. Dios es siempre el mismo; no puede cambiar ni lo más mínimo; el tiempo no pasa en Él, el espacio no existe en Él. No se trata pues de celebrar y recordar lo que pasó hace 2000 años a otro ser humano sino de descubrir la presencia de Dios que se da en mí en este mundo y debo vivir conscientemente esa presencia. Lo que pasó en Jesús está pasando ahora mismo en cada uno de nosotros. Este es el verdadero sentido religioso de la Navidad; por eso recordamos las palabras del evangelista Lucas (10,21): “Yo te alabo, Padre, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las ha revelado a los pequeños”.
Marino López-Blanco
Key Biscayne
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de diciembre de 2016, 11:34 a. m. with the headline "Significado de la Navidad."