Israel y los asentamientos en Palestina
Durante la Primera Guerra Judeo-Romana, el 70 d.C. Tito (39-81) conquistó Jerusalén, y destruyó su templo. Después en 135 d.C. los judíos fueron expulsados por el emperador Adriano (76-138) tras sofocar la revuelta de Bar Kobja. La diáspora, iniciada después de la liberación de Babilonia, se acrecentó.
Tras más de 17 siglos de dispersión, Theodor Herzl, (austrohúngaro de origen judío, 1860-1904), convocó en 1897 el I Congreso Sionista en Basilea proponiendo “alentar de manera sistemática la colonización de Palestina por agricultores, obreros y artesanos judíos” y “regresar de nuevo a la “tierra prometida”.
Mediado el siglo XIX Palestina formaba parte del Imperio otomano. En 1869 comienza la emigración de colonos judíos comprando tierras a los árabes palestinos. En varias décadas emigró cerca de medio millón de judíos, lo que implicó que los árabes fuesen gradualmente desposeídos de sus tierras.
Tras la I Guerra Mundial en 1920 al ratificarse el tratado de Sevres los británicos se adjudicaron Irak y Transjordania y París, Siria y Líbano. En 1922, Palestina pasó a ser Mandato británico. Ya en 1917, el ministro británico de asuntos exteriores Arthur James Balfour prometió a los sionistas de Londres (Declaración Balfour) la creación de un hogar judío en Palestina. Con la Resolución 181 de la ONU, 29 de noviembre 1947 se aprobó el Plan de Partición de Palestina parte para judíos y palestinos.
Con la Guerra de los Seis Días de 1967 Israel extendió sus límites de 1947, aunque después negociando la paz los entregó. Sin embargo, comenzó a hacer asentamientos en tierra de palestinos creando graves conflictos en la zona conociendo que “la mayor parte de la comunidad internacional se opone a que Israel construya [nuevos] asentamientos judíos en territorios que conquistó en la Guerra de los Seis Días de 1967”, pues “de acuerdo con la resolución, los asentamientos israelíes establecidos en territorios que los palestinos quieren incluir en su futuro Estado carecen de validez jurídica”. [Ver el Nuevo Herald, 2 de diciembre, ONU condena colonias israelíes; Obama declina usar veto].
El pueblo de Israel, que según el libro del Génesis nació con Abraham cuando se asentó en Canaán, es “un pueblo que vive preso de un imaginario enfermizo que le hace sentirse elegido y, por tanto, avalado por una patente de corso de origen divino”.
Jesús Lázaro
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de diciembre de 2016, 7:21 p. m. with the headline "Israel y los asentamientos en Palestina."