El regalo de Obama
El legado de Obama en el caso de los cubanos se ha convertido en regalo. Pero ¿para quién?
El gobierno de la Habana viene solicitando la abolición de lo que llaman la ley asesina hace décadas. Si bien la Ley de Ajuste –como el embargo– no ha sido derogada por la administración de la presidencia que agoniza porque no ha podido, al anular el compromiso inmigratorio de la época de Clinton la constriñe significativamente y reduce al máximo su aplicación. Ya la aceptación de entrada automática del cubano por frontera o de facto al pisar territorio estadounidense se anula y el ajuste requerirá la previa justificación del estado de asilado o refugiado o el ingreso legal con visa.
Para La Habana no es regalo porque a cambio cede el recibimiento de los cubanos que sean rechazados dentro de los primeros 4 años de su arribo a EEUU más los 2000 y resto de una lista previa. Algo “paga” por el favor de contener el drenaje demográfico y la equiparación del régimen al resto de la región.
El regalo, voluntario, innecesario, fruto de unas relaciones mejoradas a expensas de cesiones unilaterales lo recibirá en bandeja de ébano, oh sorpresa, Donald Trump.
El presidente saliente toma una decisión en interés de su nación, como debe ser, pero lo hace a 8 días de dejar el cargo, sin necesidad alguna y como obsequio al personaje de reality show que conocemos, agresivo, insultante, adversario enconado de su partido y supremacista vergonzante. Y con un agravante visible por parte de Obama, expresado en la forma expedita, que atrapa en el camino a miles, y en el comunicado oficial de contenido distante y ajeno al drama humano de la isla: desprecio y crueldad manifiestas para con los cubanos de a pie.
Andrés Pérez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de enero de 2017, 1:25 p. m. with the headline "El regalo de Obama."