Fin de pies secos, pies mojados
Muy bien por el presidente Obama, que acabó con el desparpajo de los balseros de últimas generaciones que llegan de Cuba por estos días y que no son, en verdad, inmigrantes políticos o al menos esos creen ellos, pues es lo que expresan. Esos llegan diciendo que ellos no tienen problema con la dictadura, que no son perseguidos, que no son acosados, que solo vienen en busca de una vida mejor, como si fueran mexicanos, guatemaltecos, hondureños, etc. Pero estos balseros llegan con la boca abierta, esperando que se las llenen de comida y con las manos extendidas, listas para agarrar todo beneficio habido y por haber. De modo que si ellos se consideran a sí mismos como emigrantes económicos y no políticos, ahí tienen el resultado: se les acabaron los privilegios y a arreglárselas como los demás latinos en este país.
Y para Cuba, se le cierra la válvula de escape al tirano. Ahora sí tiene que quedarse con todos los que no quieren estar allá, tiene que asimilarlos a todos y entonces puede que la olla de presión le explote en la cara, en cualquier momento.
Esta es la medida que el exilio histórico pedía, que el senador Marco Rubio voceó y que otros secundaron. Me gustaría saber entonces qué piensan, ahora que Obama al fin lo ha hecho.
¿Lo aprobarán, como concuerda con ellos mismos, o se opondrán, solo por el hecho de haber venido de Obama?
Este es un momento muy interesante para observar el comportamiento de la comunidad cubana en Miami. Es una coyuntura que dirá si pensamos con lógica o seguimos siendo los mismos impulsivos susceptibles de caer en la trampa de caudillejos politiqueros tipo Castro o Trump.
Eric Artiles
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 15 de enero de 2017, 4:51 a. m. with the headline "Fin de pies secos, pies mojados."