Final con borrones
Obama en sus últimos días en el poder ha parecido urgido de ejercerlo cual bebedor que apura sus tragos cerca de la hora de que el bar cierra. Por ello ha tenido unos cuantos tropezones. Unos discutibles y otros innegables. Entre estos últimos la vanidosa e infundada afirmación en entrevista de CNN que de haber tenido una tercera postulación la hubiera ganado. Además de que su presunción probablemente esté equivocada, fue una falta de delicadeza extrema e injustificada contra la candidata que ganó el voto popular.
En mi opinión, al querer explicar en parte su perdón a Chelsea Manning por considerar la sentencia de los jueces desproporcionada cometió una falta grave y un mal precedente. Un presidente juzgando las sentencias de los jueces es el poder ejecutivo interfiriendo en el judicial. Estas son maneras propias de naciones “bananeras” de nuestro continente. Para ejercer su perdón no tendría que haber calificado la ejecutoria judicial.
Entre las discutibles, citaría la emisión de una moneda conmemoratoria de la Estatua de la Libertad con la efigie clásica alterada y por último la abolición de la regulación “pies secos-pies mojados”. Esta última, si bien cuestionada por algunos, es criticada por muchos sobre todo por el momento y la intempestiva manera de instrumentarla.
Andrés Pérez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de enero de 2017, 2:34 p. m. with the headline "Final con borrones."