Una prohibición inapropiada
Aunque es deseable que se elimine la inmigración descontrolada, deploro la forma en que el ex presidente Obama decretó que de inmediato fuera prohibida la entrada de cubanos.
Ateniéndose a las reglas de inmigración vigentes en ese momento para los ciudadanos cubanos en la Isla, muchos cruzaron mar y selvas, contando con la garantía que les ofrecía el gobierno de Estados Unidos.
Al menos debía haber permitido que llegaran aquellos que estaban en camino, luego de vender sus viviendas y todas sus pertenencias para sufragar sus largos y azarosos viajes a través de mares y selvas.
Los temores de una marea de cubanos navegando a través del Estrecho de la Florida en caso de que les dieran entrada a los que ya estaban en camino, serían neutralizados situando temporalmente una flotilla de guardacostas en el Estrecho.
De ahí en adelante deberían ser admitidos como otros inmigrantes, con visas y sin privilegios especiales. A menos que puedan probar persecución política personal.
Raúl Patterson
Por e-mail
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de febrero de 2017, 5:04 a. m. with the headline "Una prohibición inapropiada."