El calvario de la prueba FSA
Tuve la satisfacción de escribir hace un tiempo atrás de lo inútil que fue aplicar el FCAT aquí en la Florida. Me preocupa observar como el Departamento de Educación no aprende y ahora comenzamos un nuevo calvario para los alumnos, los padres y los maestros.
Estamos alejándonos cada vez más de cuál es el motivo principal de asistir a clases y afrontamos de nuevo una tortura con las pruebas de Evaluación del Estado de la Florida (FSA). Nuestros estudiantes no solo se van a quedar atrás en lo que respecta la educación global, sino que la confusión va a ser tan grande, que pienso habrá muchos que pierdan el interés de seguir estudiando. Por favor, dedíquense a enseñar las asignaturas correspondientes: lenguaje, ciencia, matemática, geografía, historia, arte, música, educación física, etc. Mientras sigan preparando estudiantes para pruebas que no nos han probado nada –valga la redundancia–, estaremos creando alumnos sin preparación.
No olvidemos a los estudiantes que no tienen computadoras; no olvidemos a los que tienen alguna discapacidad; no olvidemos a los alumnos que llegan diariamente de otras partes del mundo donde no se habla inglés y por ende sabemos lo difícil que les será tomar la prueba FSA, y no olvidemos que los que están implementando esas pruebas tuvieron la suerte de que cuando ellos estudiaron, esas pruebas no existían, gracias a Dios. Mis oraciones por ustedes, los estudiantes, los padres y los maestros para que volvamos al sistema de escuelas públicas de hace 20 o 25 años, cuando ir a la escuela era como estar en tu segunda casa.
Esther Almeida-Díaz
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de marzo de 2015, 0:00 p. m. with the headline "El calvario de la prueba FSA."