Aceptemos el triunfo de Trump
El mapa de los resultados electorales de noviembre es impresionante.
Seamos honestos, seamos sinceros, seamos verdaderos demócratas. Aceptemos la derrota y reconozcamos el triunfo del adversario. Inclinemos nuestras cabezas ante una realidad que no admite discusión: Donald John Trump ganó las elecciones presidenciales porque supo enviar su mensaje al elector e hizo que le llegara por un cambio, mientras su rival ofrecía más de lo mismo.
Hoy Donald John Trump es el presidente de los Estados Unidos de América, despacha desde la Oficina Oval y debemos acatar sus legales designios, aunque no nos guste su forma de decir las cosas, cuando fue eso, precisamente, cuanto le llegó a un pueblo hastiado de mentiras políticas y cansado de ser burlado.
Lo realmente increíble es que las mínimas partes azules en el mapa sumen 3 millones de votos populares más que la totalidad de la enorme cantidad de electores en los condados destacados en rojo.
Aprendamos a ser y seamos humildes. Reconozcamos que hasta ahora, a menos de un mes de haber ocupado el cargo, ha cumplido sus promesas electorales. Dejémosle actuar y proseguir con sus planes. Está lleno de buenas intenciones.
Quiere lo mejor para este gran país. No agarremos el rábano por las hojas. Por algo ha tenido tantos triunfos como inversionista y desarrollista.
Vicente Narváez Churión
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Esta historia fue publicada originalmente el 15 de febrero de 2017, 5:51 a. m. with the headline "Aceptemos el triunfo de Trump."