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Cartas

Independencia judicial

El presidente Donald Trump, en unas declaraciones que hizo el miércoles 8 de febrero, insinuó que la justicia en este país está politizada; una insinuación verosímil.

De acuerdo con la doctrina general en el orden jurídico, universalmente aceptada y basada a su vez en la doctrina de la separación de poderes de Montesquieu, el Poder Judicial tiene que ser un órgano autónomo e independiente para evitar la politización de la justicia, y de esa manera, mantener el equilibrio entre los demás poderes del Estado garantizando con ello la libertad del ciudadano al amparo del estado de derecho.

Tal independencia y autonomía aparentemente no se ajusta a la realidad en este país, teniendo en cuenta que jueces de menor categoría jurisdiccional son elegidos por el pueblo en procesos electorales, y el resto, con mayor categoría jurisdiccional. son nombrados por el Presidente de la República y los gobernadores estatales, nombramientos que tienen que ser confirmados por los respectivos Senados. Una fórmula de nombramiento de indudable influencia política.

Un buen ejemplo de esa influencia política en la actualidad es el nombramiento del juez Neil Gorsuch, de la Corte de Apelación del Distrito 10, para ocupar la vacante en el Tribunal Supremo dejada por la muerte del magistrado Antonin Scalia. De acuerdo con la opinión general de abogados y jueces, el juez Gorsuch está altamente cualificado para el cargo al cual ha sido nombrado por el presidente Trump; sin embargo, los senadores demócratas han declarado que votarán en contra de la confirmación del juez Gorsuch por su tendencia conservadora, sin importarles las cualificaciones que tiene.

Para contrarrestar, lo que evidentemente es una incongruencia con la doctrina general, repito, universalmente aceptada, una solución idónea sería una enmienda constitucional estableciendo la creación de órganos, absolutamente autónomos e independientes, a nivel nacional y estatal –a manera de ejemplo: una Comisión Nacional de Justicia y a nivel estatal Comisiones Estatales de Justicia– con la responsabilidad de organizar el sistema adecuado y llevar a cabo la nominación de jueces, para ser nombrados, sin derecho al veto, por el presidente y gobernadores respectivos para darle viso de oficialidad a los nombramientos.

Una fórmula que haría viable la necesaria independencia y autonomía del Poder Judicial.

Jaime A. Pérez Singla

Decano

Colegio de Abogados de La Habana (En el exilio)

Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2017, 7:50 p. m. with the headline "Independencia judicial."

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