Cartas

Trump y la prensa

Él siempre encuentra una razón para criticar a los medios noticiosos, táctica utilizada durante la campaña para desacreditar a los otros aspirantes a la nominación republicana. De esta forma el presidente podría estar indisponiendo a la población del país que lo sigue fielmente contra la prensa que cumple con su trabajo, como toda prensa independiente, en una sociedad democrática. Libertad de prensa y democracia son inseparables.

La relación entre los medios y Trump cada día se agudiza, a tal extremo que el viernes “la Casa Blanca impidió el acceso a varios medios importantes como The New York Times, Los Angeles Times, CNN y Politico para una sesión informal pero oficial el viernes”. [El Nuevo Herald, 24 de febrero, Casa Blanca restringe acceso a medios a sesión informal]. Unos pocos medios de los seleccionados a participar se ausentaron para respaldar moralmente a los que fueron expulsados por el vocero Sean Spicer.

La expulsión podría calificarse como medida punitiva contra estos medios de prensa que no son complacientes con la actual administración, pues hubo “una historia de The New York Times, en la que el diario afirmaba que los asesores de Trump tuvieron contactos con funcionarios de inteligencia rusos durante la campaña presidencial”.

Posteriormente algún funcionario de la Casa Blanca le pidió al FBI que “desmintiera públicamente” esos reportes, algo que no aconteció. Tras estos incidentes Trump rompió con una vieja tradición y dijo que no iba a asistir a la cena de periodistas de la Casa Blanca. Si cuando la Administración tiene una desavenencia con la prensa va a reaccionar con medidas aparentemente de castigo, ¿hasta dónde podrían llegar estas medidas? ¿De exclusión, de censura? Si el tren de la democracia tiene que transitar por estos raíles podría descarrilarse.

Jesús Lázaro

Miami

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