Doble estándar
El presidente Barack Obama ha decretado una orden ejecutiva dando a conocer nuevas sanciones contra el gobierno venezolano alegando: extraordinaria amenaza a la política exterior de Estados Unidos; la violencia de la policía bolivariana contra el pueblo en las manifestaciones públicas; la corrupción entre los altos jerarcas del gobierno y las violaciones de los derechos humanos.
Sin embargo, el régimen cubano, cerebro director de la política opresora del gobierno de Nicolás Maduro, ha sido favorecido, por la propia administración del presidente Obama, con una política de acercamiento que incluye el restablecimiento de relaciones diplomáticas; una nueva política que no ha tomado en cuenta que el régimen cubano, por más de medio siglo, es el que ha sido, y aún lo es, una verdadera amenaza a la política exterior y a los intereses de Estados Unidos, un hecho históricamente comprobado; que sus impunes violaciones de los derechos humanos son constantes y más severas; y que las persecuciones, hostigamientos y encarcelamientos de miembros de la oposición y la disidencia, son noticias diarias de la prensa.
En el orden económico, Venezuela tiene el petróleo que este país necesita; pero Cuba, sin embargo, no tiene ningún recurso natural que ofrecerle al pueblo americano.
Para el presidente Obama, el gobierno venezolano es merecedor de las sanciones decretadas, medidas muy acertadas y necesarias. Pero para el régimen opresor cubano, merecedor de sanciones más severas, erróneamente hay que tenderle una mano amiga.
¡Incomprensible doble estándar!
Jaime A. Pérez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de marzo de 2015, 2:00 p. m. with the headline "Doble estándar."