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El hombre más poderoso del mundo

James B. Comey, director del FBI, habla sobre seguridad en Internet en una conferencia en Boston, el 8 de marzo.
James B. Comey, director del FBI, habla sobre seguridad en Internet en una conferencia en Boston, el 8 de marzo. AP

No se trata de Donald Trump, Vladimir Putin ni siquiera Warren Buffet. El hombre más poderoso del mundo, en la actualidad, se llama James Comey. Cauteloso y letal como un lobo, el jefe del FBI fue sin dudas la persona que decidió, en gran medida, la última campaña presidencial en los Estados Unidos. Y es también, la única persona que puede destruir la presidencia de Donald Trump.

Decía John Edgar Hoover que el FBI nunca debería usar información confidencial sobre una persona porque entonces sería idéntica a la Gestapo nazi. Lo que nunca dijo el poderoso jefe del FBI durante más de 40 años, es que fue precisamente ese detalle, la información confidencial, por lo que seis presidentes no se atrevieron a despedirlo. Lo despidió la muerte, y así acabó su mandato. James Comey es mucho más poderoso que Hoover. El actual jefe del FBI investigó a los dos candidatos presidenciales, Hillary Clinton y Donald Trump. Y tiene suficiente información confidencial acerca de los dos candidatos, y las ha manejado a su antojo.

James Comey actuó como un perdonavidas, un Dios todopoderoso, durante la campaña presidencial. El equipo de Hillary Clinton lo culpó de haberle costado la elección. Después de que la Procuradora General Loretta Lynch salió del caso debido a su reunión privada con Bill Clinton, Comey hizo la rareza (nunca antes vista) de llamar a una conferencia de prensa para recomendar que no se presentaran cargos. Fue muy discutible, pero su momento era políticamente conveniente: llegó unas horas antes de que Clinton se uniera a Obama para su primera aparición juntos en campaña.

Sin embargo, Comey no terminó de hacer noticias: llamó a Clinton “extremadamente descuidada” y dijo que mintió al público en repetidas ocasiones. Más tarde, reabrió la investigación sobre los correos electrónicos de Anthony Weiner una semana antes de la elección, y luego la cerró, cuando ya el daño estaba hecho.

Trump ahora está recibiendo el mismo tratamiento. Todo lo que sabemos acerca de las investigaciones sobre si la campaña de Trump colaboró ​​con Rusia durante las elecciones es sólo por filtraciones, muchas de las cuales parecen venir del FBI. Fue el Departamento de Justicia, y no la CIA, el que dio a la Casa Blanca la transcripción de la llamada del general Michael Flynn en diciembre con el embajador ruso. Mostró que Flynn, a pesar de las negaciones, había discutido sanciones recientes impuestas por Obama. Días más tarde, cuando Trump no tomó ninguna acción, la transcripción se filtró a los medios de comunicación y Flynn fue despedido.

Ahora Trump no sabe cómo quitarse de encima a Comey. Aunque el término de 10 años de Comey no termina hasta 2023, el presidente podría despedirlo por alguna causa, o simplemente pedirle que renuncie. Pero entonces sería una despedida directa, y sería comparado con Richard Nixon durante Watergate.

Erick Hernández

Miami

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de marzo de 2017, 4:46 p. m. with the headline "El hombre más poderoso del mundo."

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