Nuestra seguridad
“Un presupuesto que pone primero a Estados Unidos debe colocar la seguridad de nuestra gente como la prioridad número uno porque sin seguridad, no puede haber prosperidad”.
Así presentó el presidente Donald Trump su presupuesto al Congreso. La seguridad es evitar que nos “modifiquen la salud”. De acuerdo con esa frase convendremos que lo primero para garantizar la seguridad de nuestra gente como dice procurar Trump, es la salud.
La mayor reducción relativa del presupuesto es un recorte de más del 31% a la Agencia de Protección Ambiental quedando con el menor presupuesto en cuatro décadas. A respirar más contaminantes y soportar mayores calamidades naturales en nuestro entorno.
Pero el mayor recorte en cifras brutas es precisamente en salud. El recorte al Departamento de Salud y Servicios Humanos es de $15,100 millones menos. Lo que es peor, más de un tercio de ese recorte afecta a los Institutos Nacionales de Salud, el ala de desarrollo e investigación biomédica del gobierno. Colofón de este desastre es el desbarajuste ante la obcecación de anular el Obamacare y, por si no pueden aprobar el nuevo proyecto que no agrada a tirios ni troyanos, Trump está prediciendo la implosión del Obamacare, que la propia administración va a buscar con voluntad feroz. Este mismo viernes Trump prometió a los conservadores descontentos respaldarlos en la reducción de beneficios de Medicaid, lo que colapsaría los servicios hospitalarios de emergencia y socavaría dramáticamente el funcionamiento de centros como el Hospital Jackson Memorial.
El presupuesto cuya divisa es “la seguridad de nuestra gente” arremete contra la primera prioridad de la seguridad humana: propiciar la protección, conservación y restauración de la salud. Para millones de estadounidenses esto no es una revancha partidista. Esto va a ser un muy trágico drama.
Andrés Pérez
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de marzo de 2017, 5:22 p. m. with the headline "Nuestra seguridad."