La ciencia es apolítica
La Edad Media de la Historia de la Humanidad se conoce también como la época oscura de la civilización. En aquellos tiempos quienes tenían acceso a la educación tan solo estudiaban Filosofía, Lógica y Retórica. Pero con el Renacimiento llegó la revolución científica, y con ésta figuras como Nicolás Copérnico (Polonia, 1473-1543) y Galileo Galilei (Toscana, 1564-1642).Galileo defendió la teoría heliocéntrica formulada por Copérnico: el sol es el centro del sistema solar, pero como que era contraria a la defendida por la Iglesia –geocéntrica–, tuvo que retractarse ante el Papa Urbano VIII para conservar la vida. En esos momentos, desafortunadamente, no había marchas ni manifestaciones para protestar frente a los intereses establecidos o equivocados de los gobiernos o de la Iglesia. Hoy es distinto, y como dice el Nuevo Herald en un titular del 22 de abril: “Miles de científicos marchan por la ciencia y contra los hechos alternativos”.
Lo que el hombre del siglo XXI tiene a su disposición no siempre existió. Todo, hasta lo más insignificante, se lo debe al esfuerzo incansable, agotador y tantas veces ignorado de notables científicos que encerrados en sus laboratorios, algunas veces sin los recursos idóneos, buscan incansablemente el conocimiento y la verdad.
Hoy día sí se pueden realizar manifestaciones para reclamar lo que se considera correcto. Por eso “tomando el relevo de numerosas marchas por la ciencia en todo el mundo, cerca de un millar de personas comenzaron a reunirse este sábado por la mañana en el corazón de Washington para defender la investigación científica, que consideran amenazada por la administración de Donald Trump”. Las movilizaciones también se realizaron en otras ciudades de Estados Unidos, como Nueva York. Londres, París, Ghana, Nueva Zelanda y Australia no se quedaron atrás.
En las manifestaciones participaron varios oradores. Kathy Ellwood, bioquímica, en la gran explanada del National Mall, expresó: “Estoy inquieta por la retórica anti-ciencia de esta administración y por su ausencia de conocimiento científico”, agregando: “Tienen que entender que los hechos científicos son apolíticos, y escuchar a sus científicos”. “La tecnología y la innovación estadounidense para resolver el problema del cambio climático” es otra de las grandes inquietudes.
Jesús Lázaro
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de abril de 2017, 7:24 a. m. with the headline "La ciencia es apolítica."