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Cartas

Respeto y prudencia

Frecuentemente observamos a personas que actúan, hablan y se comportan con tal falta de sensatez, que no podemos más que preguntarnos sobre el sentido común de las mismas.

Son personas que hablan más de la cuenta y, casi siempre, sin tener bases sólidas para soportar lo que dicen –especialmente cuando hablan de otros a sus espaldas–, no consideran los pensamientos y sentimientos de los demás, interrumpen sin razón, hasta tal punto de que llegan a fastidiar y a veces, avergonzar a quienes están a su alrededor.

Es fácil deducir que quienes actúan de manera irreflexiva, en numerosas situaciones de la vida, desconocen la virtud de la “prudencia”. En cambio, la persona que actúa con cautela, que exige el respeto y el reconocimiento del valor de los demás, es una persona prudente.

La prudencia tiene un valor que muchos califican como el “rey de los valores” pues sin éste es difícil practicar otros como la generosidad, la bondad, la solidaridad y la amistad.

La definición de prudencia es la capacidad de analizar y comprobar información, antes de juzgar, evaluando sus consecuencias. Es así como una persona prudente no pone en riesgo su bienestar ni el de otros, la salud, la seguridad, la estabilidad, o el buen nombre de otros y de sí misma.

La falta de práctica de la prudencia es uno de los principales motivos de muchas situaciones difíciles e incómodas que ocurren a diario, como el conducir en estado de ebriedad, desobedecer las normas de tránsito, lanzar juicios sobre otras personas, gastar más de lo que gana, hablar sin pensar, actuar sin tacto y causar malestar en los ambientes de trabajo, entre otros.

Por lo tanto, si deseamos ser prudentes debemos aplicar los siguientes principios: "no creer todo lo que nos digan ni repetir todo lo que oímos", "pensar antes de hablar, es preferible callar a errar", "jamás revelar ningún secreto que se nos ha confiado", "respetar la intimidad de los demás", "nunca opinar sobre asuntos que no son de nuestra incumbencia", "no levantar la voz", "ser tolerantes" y "respetar la opinión de los demás, aunque no estemos de acuerdo".

Quien escucha mucho y habla poco, aprende más y se equivoca menos.

José M. Burgos S.

Miami

Esta historia fue publicada originalmente el 1 de mayo de 2017, 2:56 p. m. with the headline "Respeto y prudencia."

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