Venezuela, de la riqueza a la miseria
Hace algunos años, antes de que Hugo Chávez asumiera el poder, nadie se imaginó por un instante de que Venezuela, uno de los países con mayores yacimientos de petróleo del mundo y que, además, tiene grandes llanuras ganaderas y tierras fértiles para la agricultura, se viera sumida, no en la pobreza, sino en la más absoluta miseria.
Nadie se puede explicar cómo un país con tantos recursos esté afrontando una situación tan crítica no sólo económica sino en todas las áreas, mientras el inepto presidente Maduro se aferra al mando sin importarle la desdicha del pueblo, un pueblo valiente que ha demostrado que prefiere morir a vivir de rodillas.
Venezuela, una nación con tantas riquezas, se desmorona ante la indiferencia del mundo. Aunque hay pocas excepciones de personas que sí se han solidarizado con el pueblo venezolano, como los ex presidentes colombianos Álvaro Uribe Vélez y Andrés Pastrana, el ex procurador Alejandro Ordóñez, el ex presidente chileno Sebastián Piñera y el secretario general de la Organización de Estados Americanos, Luis Almagro, quienes han luchado inútilmente por el restablecimiento de la democracia.
Si el gobierno de Estados Unidos –al que tanto irrespetó Hugo Chávez y ahora, Nicolás Maduro– quisiera ayudar a Venezuela, no tendría que intervenir en sus asuntos internos ni invadirlo, bastaría con dejar de comprarle petróleo y en pocos días, se agudizaría tanto la crisis social y económica, que Maduro, Cabello y sus cómplices caerían y, posiblemente enfrentar a la justicia y terminar en prisión por los delitos de enriquecimiento ilícito y corrupción.
De todas formas, el inmenso sacrificio de los hermanos venezolanos no será en vano. Día a día el malvado gobierno está más debilitado. El final está cerca y la democracia volverá a brillar en todo su esplendor.
José M. Burgos S.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de mayo de 2017, 5:54 a. m. with the headline "Venezuela, de la riqueza a la miseria."