Vocabularicidios
Del maridaje entre el inglés y el castellano en Miami salen a la luz ciertos engendros lingüísticos que el tremendo juez de la Tremenda Corte calificaría de “vocabularicidios”. Botones de muestra:
–“Voy a poner un letrero para que la gente no traspase mi patio”. Sería menos dramático este otro letrero: “No entrar”.
–“Sólo compro en tiendas en las que yo pueda salvar dinero”. ¿Salvar de qué? Quiso decir, “ahorrar”.
–Otro aviso trae esta amenaza: “Los violadores serán perseguidos”, en vez de “los infractores serán enjuiciados”.
–“Te voy a introducir un amigo”. Basta con presentarlo.
–Un estudiante confiesa que esquipea clases. Quiso decir que no asiste a algunas.
–“Textéame o faxéame el mensaje”. No, “envíamelo por texto o por fax”.
–Trabajo horas extras para soportar a mis padres. ¿Acaso son tan insoportables? Quiso decir “mantener” a mis padres.
–Ese pelotero tiene muy buen average. Se dice “promedio”.
–Mis padres me registraron en el college. No, te inscribieron en la universidad.
–En el hospital me estuvieron monitoreando todo el tiempo. ¿Tendrá eso que ver con alguna fiesta taurina? ¿No será que te estuvieron “observando”?
–Se anticipan miles de personas al evento. Debió decirse, “se esperan”.
–Mi vieja computadora todavía trabaja bien. Los equipos no trabajan, funcionan.
–Prohibido fumar en esta facilidad. Se refiere a instalaciones o edificios.
–Despidieron a un profesor por molestar a las estudiantes. ¿No sería por tocar indebidamente?
–Reza un letrero en una tienda de objetos artísticos, “no tocar, pregunte por ayuda”. Se dice, “pida ayuda”.
–En esa grocería venden frutas muy frescas. Por lo menos escribió grocería con “c”. Se dice, “mercado”.
–Me hicieron muchos complimentos por mi discurso. No, te extendieron felicitaciones.
Eduardo M. Barrios, S.J.
Miami
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2017, 3:12 a. m. with the headline "Vocabularicidios."