Creación vs. evolución
He seguido con cierto humor las opiniones recientes sobre la creación vs. evolución. Lo curioso es que si se lee desapasionadamente el primer relato de la creación en las Escrituras Hebreas, o en el Antiguo Testamento, podremos ver que el orden en que aquello se redactó hace más de tres mil años responde al orden evolutivo de la muerte y resurgir de una supernova, postulado solo recientemente por la ciencia.
Por ejemplo, la lluvia vino después que hubo calor, o sea evaporación y condensación debido a la luz solar. Los peces vinieron después que hubo agua. Las aves y animales terrestres después que los bosques y plantas habían producido suficiente oxígeno para respirar. Punto culmen fue la infusión de vida a un ser mediante el soplo o aliento divino. Pensar que esto ocurrió en espacios de veinticuatro horas suena ingenuo. ¿Cree usted que los conceptos año, mes, semana y hasta día se conocían en aquél entonces? ¿Pudiéramos pensar que después de tanta traducción de los textos milenarios todo esto ocurrió según el autor en siete épocas o períodos y no en siete espacios de veinticuatro horas cada uno?
La pregunta de dónde salió lo que reventó en el Big Bang y por qué reventó es una pregunta inteligente. Lo interesante del caso es que hace más de tres mil años un escrito tan metafórico como el Génesis se llevó a cabo en el Antiguo Medio Oriente con tal certeza científica y a su vez evolutiva.
Pete Suárez
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Esta historia fue publicada originalmente el 10 de julio de 2017, 4:26 a. m. with the headline "Creación vs. evolución."